Por Nicolás García Aramouni*

En una de sus más famosas frases, Gary Lineker sentenció que “el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania”. Si uno sigue particularmente la liga alemana y se remite a la historia de los años recientes, podría transformarla para decir que “la Bundesliga es la liga de fútbol alemana, que juegan once contra once, y siempre gana el Bayern Munich”. En este sentido, a veces parece que algunas ligas “son un afano”, en las que siempre ganan los mismos, mientras que otras no están exentas de sorpresas (resaltan los casos de Leicester, campeón de la Premier League 2015-16 o el mismo Argentinos Juniors en el Clausura 2010 argentino). Es verdad que la categorización que hemos hecho recién es aproximada y carece de rigor, por lo que, desde este espacio, intentaremos armar un esquema analítico para medir la competitividad de 14 ligas de fútbol distintas desde cuatro perspectivas distintas.

Perspectiva N°1: Cantidad de Clubes que han salido campeones

Inicialmente, comenzamos definiendo los países y tiempo de estudio. Hemos decidido focalizarnos en 14 ligas, siete de Europa y siete de América:  España, Inglaterra, Francia, Italia, Alemania, Portugal, Holanda, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos, México y Uruguay. Y tomamos el período 2005-2018. Abarcamos los partidos de la temporada 2004-2005 en el caso de las ligas cuya temporada se ve delimitada por el calendario europeo. Tomando como inspiración una nota de Paladar Negro, empezamos calculando la cantidad de torneos disputados totales y la cantidad de equipos distintos que han salido campeones en el período 2005-2018.

Para entender mejor la tabla de la izquierda, podemos pensar el ejemplo de España que, por más que haya habido 14 torneos durante el período, sólo 3 clubes han sido  campeones (Real Madrid, Barcelona y Atlético Madrid). Además, hay que aclarar el caso de Italia, cuya temporada 2004-05 no tiene un campeón por el escándalo que tuvo la Juventus y que derivó en un descenso a la Serie B. Por el lado de los clubes americanos, se ve cierta heterogeneidad en la cantidad de títulos disputados debido a que algunos países han algunos siguen el calendario europeo para organizar sus temporadas, mientras que otros países no. Además, algunos países de este continente han tenido algunos torneos de transición, lo cual aumenta la cantidad de torneos totales.
Además, se ve que se ha armado un índice de competitividad teniendo en cuenta los datos de la tabla de la izquierda, el cual se calcula dividiendo el número de clubes campeones por la cantidad de torneos disputados. Números más grandes implican un mayor nivel de competitividad, ya que más clubes distintos han sido campeones, mientras que un valor del índice más pequeño implica un menor grado de competitividad. En este sentido, podemos concluir que, tomando este cálculo como métrica, la MLS de Estados Unidos es la liga más competitiva de las estudiadas (con un índice de competitividad de 0,69), mientras que la liga menos competitiva es la portuguesa (índice de competitividad de 0,14), lo cual tiene sentido ya que, durante los últimos 14 torneos, solo el Benfica y el Porto han gritado campeón.

 

Perspectiva N°2: Puntos de Ventaja del Campeón

Hay algunos torneos que, fechas antes de su finalización ya es sabido quien levantará el trofeo de ganador (cabe recordar el ejemplo de la liga francesa en la temporada 2015-16, en la que el PSG salió campeón con 31 puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor, el Lyon). Teniendo esto en la cabeza, podemos pensar en otra forma de medir la competitividad de las ligas, calculando la evolución de la ventaja del campeón por sobre el subcampeón. Pero esto tiene algunos problemas: en los torneos más largos, el primero puede llegar a tener una mayor ventaja sobre el segundo, solo por el hecho de jugar más partidos. Por lo que, para arreglar esto, se estandarizó el puntaje como la cantidad de puntos obtenidos en 38 partidos de la temporada. Para arreglar esto en ligas como la alemana, donde se juegan 34 partidos, lo que se hizo fue multiplicar el puntaje de cada equipo por 1,12 (38/34) para obtener la cantidad de puntos que se hubieran obtenido si se hubieran jugado 38 partidos. Por ejemplo, en el caso del Bayern Munich, que llegó a 84 puntos en la Bundesliga 2017-18, pensamos que, en un torneo de 38 partidos, hubiera obtenido 94 puntos (84*1,12). Por otro lado, para las ligas latinoamericanas donde se suelen jugar dos torneos cortos, se tomó al campeón como el mejor club de la temporada, sumando el puntaje de ambos campeonatos (por más que es posible que este equipo no haya sido campeón de ninguno de los dos torneos cortos). Por último, en las ligas donde existe una liga todos contra todos y playoffs, sólo se tomó en cuenta la primera parte. Ahora, habiendo aclarado esto, vemos la evolución de esta métrica para los distintos países en el período 2005-2018:

Como se ve a primera vista, no hay un patrón demasiado visible en las distintas series, pero es interesante verlas para identificar la gran heterogeneidad de las observaciones. Sin embargo, separando entre América y Europa, las observaciones parecen tener una mayor heterogeneidad en las ligas de nuestro continente. Lo que sí es posible e interesante ver, es el promedio de esta ventaja del campeón sobre el segundo para cada país a lo largo del período estudiado, para poder intentar sacar una mayor cantidad de conclusiones en nuestro estudio:

Teniendo esto en cuenta, las ligas que están en las posiciones “superiores” del gráfico tienen un mayor grado de competitividad, ya que una liga más competitiva será en la que haya una menor diferencia entre el primero y el segundo. Por otro lado, se ve que México sería la liga más competitiva según esta medida, seguido por EEUU; mientras que la liga menos competitiva según esta perspectiva es la Bundesliga alemana, hoy reinada por el Bayern Munich.

 

Perspectiva N°3: Ventaja del campeón contra los mejores 4 seguidores

Por más que hemos evaluado la ventaja del campeón de la liga contra el segundo, esto puede dar una idea no tan completa del nivel de competitividad. ¿Por qué? Pensemos en una liga en la que el primero y el segundo pelean a lo largo de 38 fechas el puesto de campeón, aunque el resto de los equipos miran de lejos. Es difícil llamar a eso una competencia reñida. A más de uno le vendrá a la mente el caso de la liga española, dominada en los últimos años casi exclusivamente por el Barcelona y el Real Madrid, aunque con un Aleti asomándose a paso firme. Sin embargo, sacando esos tres clubes, uno no puede pensar en otro que tengas chances reales de gritar campeón. Por lo tanto, ahora evaluaremos la ventaja no sólo del primero contra el segundo, sino también contra el resto de los clubes dentro del top 5 de la liga. Es decir, en un caso en el que el campeón tiene 80 puntos, el subcampeón 77, y el tercero, cuarto y quinto tienen 75, 70, y 69 respectivamente, pensaremos en la distancia promedio entre el primero y el resto. En este caso, la distancia promedio sería 7,25 (es decir, el promedio simple entre 3 -la distancia entre el primero y el segundo-, 5, 10 y 11). Por otro lado, al incluir el promedio de estas diferencias, podemos ponderar por la ventaja del primero con el resto de los equipos, en vez de quedarnos con un solo de dato de comparar la distancia contra el segundo o contra el quinto, por lo que nuestro análisis se puede volver más rico. Otra vez, además evaluaremos temporadas de 38 partidos, de forma de tener una métrica standard y comparable. A continuación, los resultados históricos:

 

Por un lado, es lógico que estos gráficos tengan un orden de magnitud algo mayor que en caso anterior, ya que estamos teniendo en cuenta en nuestro cálculo peores posiciones. Además, por la longitud de los ejes, se ve que la ventaja en Europa suele ser mayor que en las ligas de América. Por otro lado, dentro de las ligas del viejo continente, se ve cierta heterogeneidad temporal, aunque las curvas de Portugal y Alemania suelen estar, en promedio, arriba del resto. En el caso de las ligas de nuestro continente, no parece haber un patrón en ninguna de las dimensiones que uno podría analizar. Por otro lado, resulta pertinente ver los promedios a lo largo del período para tener una idea más holística de la competitividad según esta perspectiva:

Ciertas cuestiones saltan a la luz al ver esto. Primero, como habíamos anticipado, la competitividad según esta perspectiva es mayor en las ligas americanas que en las ligas europeas. Por otro lado, México, vuelve a ser la liga más competitiva, seguida por la MLS, mientras que última se encuentra ahora la liga portuguesa. Uno podría pensar que las últimas dos perspectivas tienen resultados demasiado parecidos, como para incluir ambos resultados, pero si uno piensa en los rankings de ambas series (México 1°, USA 2°, etc.), estos tienen una correlación de 0,67 por lo que, por más que es positiva, no es lo suficientemente grande como para decir que no vale la pena incluir alguna de las dos perspectivas.

Perspectiva N°4: Posición del campeón en el torneo anterior (o la chance de que haya un “batacazo”)

Todos recordarán el afamado campeonato del Leicester City en la Premier League 2015-16. Un equipo que no estaba en la elite de los equipos de Londres o Manchester levantaba el trofeo de la liga inglesa más importante, luego de estar situado en la posición 14 en la temporada anterior. O, es más, el caso de Cúcuta en Colombia ya que después de estar en la segunda división en 2005, salió campeón del Torneo Finalización al año siguiente. En ese sentido, si un equipo que terminó de mitad de tabla para abajo un año puede salir campeón al año siguiente con una probabilidad no despreciable, uno podría pensar que la liga en la que participa es competitiva. Pero si dos equipos suelen intercambiarse siempre el primer y segundo puesto, entonces desde esta perspectiva, difícilmente uno podría decir que es una liga muy disputada. Por esta razón, la métrica a evaluar a continuación será la posición del campeón de la liga en el torneo anterior. Siguiendo con el ejemplo del Leicester, teniendo en cuenta que, en el año 2015, terminó en el puesto 14; entonces la observación para Inglaterra en el año 2016 es 14 (ya que estamos graficando la posición del campeón en el año anterior a ser coronado). Vemos entonces la evolución histórica por país de esta métrica:

Como en el resto de los análisis, a la vista salta que, en América, parece haber un mayor grado de competencia. ¿Por qué? En el gráfico de las ligas europeas, salvo por algunos picos aislados, las líneas son bastante planas y se encuentran entre los números 1 y 3, por lo que en general, ganan “los mismos”. Por otro lado, en América, los picos son más frecuentes y no se puede hablar que haya una tendencia muy clara en los datos. Además, vuelve a pasar que los ejes son más grandes en el gráfico americano, por lo que parece que, en términos generales y según esta métrica, nuestro continente es más competitivo. Para hacer un análisis más exhaustivo, vemos los promedios de cada uno de los países a lo largo del período:

En términos generales, se vuelve a ver que, salvo por el caso inglés, los países americanos son más competitivos que los europeos. En este caso, la liga argentina es la más competitiva en estos términos, seguida por la Liga MX. De los países del Viejo Continente, Inglaterra tiene el torneo más disputado, mientras que Portugal el menos. De los países americanos, es Uruguay la liga que menos competitiva es según esta métrica.

Conclusiones

Se vieron cuatro métricas distintas para medir la competitividad, algunas con resultados similares, aunque con focos bien disímiles, por lo que podría ser difícil intentar sacar una conclusión general. Por lo tanto, y para finalizar, intentaremos realizar un ranking general de competitividad. Para realizar esto, le daremos puntos a cada liga según su posición en la clasificación de cada perspectiva. Por ejemplo, Argentina se encuentra en la primera posición de competitividad según la perspectiva 4 por lo que obtiene 14 puntos (ya que hay 14 ligas), obtiene además 10 puntos por estar en la posición 5 según la perspectiva 1, 7 puntos por estar en la posición 8 en la perspectiva 2 y 11 puntos por estar en la posición 4 de la perspectiva 3, lo que da un total de 42 puntos. Es decir, al país que obtiene la primera posición en alguna perspectiva, se le suman 14 puntos, al segundo 13, y así sucesivamente. Además, se arma el ranking de competitividad global, sumando todos los puntos. A continuación, vemos los resultados de forma resumida:

En términos globales es la MLS la liga más competitiva de las estudiadas, por lo que podemos ver una razón más para la cual ponernos a ver este torneo que está en constante crecimiento. Además, el podio es completado por México y Argentina. El país europeo con mayor nivel de competitividad global es Holanda, y Portugal el que tiene un menor nivel de competitividad. Uno ve que las ligas de los países de nuestro continente son más competitivas que las de Europa, lo cual es lógico si uno hace memoria. Si uno piensa en los distintos clubes argentinos que han sido de nivel en los últimos años, la cantidad de equipos es enorme. River, campeón en 2014, había estado en la B tres años antes; Argentinos, campeón en 2010, descendió pocos años después. Vélez, campeón varias veces durante el período, no ha tenido el mismo nivel en torneos recientes. Lo mismo con Estudiantes o Lanús. No pasa lo mismo si uno considera España o Italia: si uno se preguntaba cuáles eran los equipos elite en 2005, uno llegaría a una respuesta similar si se hace la misma pregunta hoy (Inter, Milan, Juventus en Italia y Real, Atlético y Barcelona en España). El caso de Estados Unidos es un tema aparte, teniendo en cuenta que hay equipos que van siendo creados año tras año y que existen pocos equipos “históricos” (quizás en esta categoría entraría el LA Galaxy). En Europa, parece que excepto que haya una irrupción inesperada (a veces causada por los jeques árabes, como en el caso del Manchester City), las cosas no cambian mucho. Sin embargo, para los que vivimos en este continente, se ve que hay un menor grado de tradición arraigada en los torneos de fútbol, lo cual lleva a torneos más peleados y emocionantes, comparado con las ligas europeas.

*Analista Invitado de ANALITICA SPORTS