Comunicación “uno a uno”. Ese es el mantra de los clubes de fútbol en estos días. Atención personalizada para los fanáticos, donde quiera que estén, las 24 horas del día y todos los días. Los chatbots florecen en las aplicaciones de los equipos que son referencia global en estos tiempos. Para lograrlo los clubes mezclan la era tecnológica con el valor sentimental del fútbol.

Por eso el chatbot de AS Roma se llama Botistuta. La innovación se fusiona con el recuerdo que dejó Gabriel Batistuta en su paso por ese club (2000-2003, 87 partidos, 33 goles, un título Serie y otro Supercopa Italia) y por lo “servido” que estaba ese nombre para la herramienta de chat que se perfecciona con el aprendizaje automático. Por el momento, Botistuta, funciona sobre Facebook Messenger y da respuestas a un menú sobre venta de tickets, productos oficiales, resúmenes de noticias y videos. Cualquier otra consulta por afuera de esa guía devuelve un mensaje sobre cómo el sistema se irá perfeccionando con el uso frecuente de cada fanático.

Arsenal también tiene su chatbot. Se llama Robot Pires. Otra vez el recurso fue apelar a una figura con registro emocional para los hinchas. Robert Pires encajaba perfecto porque es un embajador del club londinense y está ligado a la época en la que Arsenal comenzó a desplegar un estilo de juego que  generó fascinación en buena parte del mundo. Esta aplicación tiene otro alcance porque corre sobre Facebook Messenger, Slack, Skype, Kik  y Telegram. Los contenidos también responden a un menú prefijado, pero algo más amplio: programa de partidos, horarios, compra de tickets, productos, videos y noticias.

Los chatbots son una herramienta automatizada que en el caso del fútbol pueden lograr un nivel de interacción más ameno que en otras industrias. Captan el lenguaje del fanático, logran una comunicación directa y atienden a diferentes niveles de seguidores: los que están con el día a día del club y aquellos que tienen una relación menos constante y que con algunos pocos datos pueden enseguida vincularse con los equipos como si no fueran fanáticos constantes. Sin dudas se trata de una de las innovaciones tecnológicas más expandidas durante 2018 y todavía en crecimiento.

Redacción Analítica Sports

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