La tecnología que hace más de 60 años servía para identificar posiciones enemigas en un combate, ahora sirve para prevenir lesiones de los más destacados futbolistas. No se puede decir que el mundo no haya mejorado. La termografía es una herramienta que encuentra diferentes momentos de evolución por lo menos desde 1920. Tuvo su ir y venir a lo largo de la historia. Las posibilidades que ofrece son muy variadas. Un grupo de estudiantes españoles provenientes del ámbito de las ciencias del deporte, concretamente de la Universidad Politécnica de Madrid,  le dieron una vuelta de tuerca disruptiva para lanzar una solución tecnológica que dio sus primeros pasos en 2007 y que ahora es adoptada por una buena cantidad de clubes europeos como Atlético de Madrid y el PSG. Es la historia de ThermoHuman.

Ismael Fernández, co-fundador de ThermoHuman

“La termografía tuvo un gran uso durante la Segunda Guerra Mundial. No es una tecnología novedosa, pero siempre estuvo enfocada en industrias como la construcción y en el ámbito de la seguridad. En los años 60 y 70 fue muy utilizada en la medicina para hacer diagnósticos. No tenía tanta precisión como las radiografías y las resonancias magnéticas. Esa falta de certeza hizo que no se popularizara como otras. Lo que hicimos fue darle una vuelta de tuerca a la termografía, con otro enfoque”, cuenta desde Madrid, Ismael Fernández, uno de los co-fundadores de ThermoHuman, una solución diseñada para la prevención de lesiones en el deporte.

 

-¿De qué manera funciona la termografía y cómo llegaron usarla como una herramienta aplicada al deporte?

-Es una tecnología simple. Se utiliza una cámara que permite medir la temperatura de la superficie de los objetos. La cámara se llama Flir, muy conocida en el mercado. Es una compañía que factura 7 mil millones de euros por año, además de cotizar en el NASDAQ. Cuando empezamos a trabajar en nuestras tesis universitaria, en un Master que hacíamos con uno de mis socios, empezamos a tirar del hilo para ver qué uso se le podía dar a la termografía. Descubrimos que era una tecnología con la que se habían hecho cosas interesantes, pero no existía bibliografía sobre su uso en el deporte y en las lesiones. No había nada. Seguimos tirando de ese hilo y descubrimos cosas interesantes

-¿Qué fue lo que descubrieron?

-Cuando tomamos la imagen de una persona vemos la temperatura de su piel. A priori, según el principio de homeostasis, deberiamos tener siempre una simetría de temperatura entre nuestras regiones izquierda y derecha. Lo que sucede es que en ocasiones eso no es asi por cuestiones que pueden ser crónicas. Pero en otras ocasiones hay rodillas, zonas musculares o partes del cuerpo que se calientan o que se enfrian en función de la carga de trabajo, nuestra posición corporal o nuestra biomecánica y que pueden ser previas a nuestro sentimiento de dolor o molestias. Esa es la información que nosotros utilizamos para poder prevenir. Sabiendo eso nos dimos cuenta del potencial de la herramienta con diversos trabajos con la selección española e incluso la tesis de mi compañero  fue con un equipo de primera división de España. Tuvimos resultados de hasta un 90 por ciento de días de baja por lesión. A nivel científico y por esos resultados, nos dimos cuenta que  tenía una aplicación y empezamos a centrarnos en darle una transferencia tecnológica a una start up. El paso fue constituir una empresa que diera servicios y sobre todo a construir una solución que se fundamentara en un software que es en lo que llevamos tantos años trabajando.

-¿Cómo trabajan los clubes de fútbol con la aplicación?

-Es bastante simple porque la tecnología consiste en una cámara y en tomar con ella una imagen del jugador, antes de un entrenamiento. Esa imagen es analizada con el software y prácticamente en tiempo real se obtienen los resultados. Se pueden apreciar que zonas del cuerpo tiene significativamente más calientes y cuales más frías. Eso puede estar relacionado con procesos de sobrecarga en esas partes. En Brasil, por ejemplo, es muy extendida la utilización de esta aplicación. En algunos casos llegamos en 2013 y tenemos a varios clubes trabajando con la tecnología, lo que indica que es posible hacer un seguimiento a lo largo del tiempo. Eso permite tener una base de datos muy profunda. Lo que nosotros planteamos es que esta tecnología tiene mayor validez cuando se relacionan con otros datos.

“Nos dimos cuenta del potencial de la herramienta en 2009 con un equipo de primera división de España. Tuvimos resultados de hasta un 90 por ciento menos de días de baja de jugadores por lesión”

-¿De qué manera se vinculan las imágenes con los datos?

-Un caso cotidiano es que los jugadores tengan un primer entrenamiento luego de un partido un lunes o un martes. Se hace la termografía y aparece una zona del muslo mucho más caliente, se le consulta particularmente por eso al jugador para saber si sente molestia y se hace una evaluación de la creatinquinasa que en niveles elevados puede ser un indicador de daño muscular. Entonces si el futbolista habla de molestias, tenemos los resultados de los análisis y la termografía permite señalar con precisión donde esta la molestia, los encargados de tomar las decisiones podrán intervenir según como crean que es lo más conveniente. Pueden bajar la carga de trabajo, modificar el entrenamiento o mandar al jugador a fisioterapia para que inicie un tratamiento. La clave es actuar de manera rápida y personalizada.

Atlético de Madrid, San Pablo, PSG y Liverpool, algunos clubes que utilizan la termografía.

-La termografía, en definitiva, puede ser como cualquier otro método de captura de datos en el alto rendimiento: luego esos datos deben ser interpretados por especialistas y cruzados con otras mediciones para arribar a una conclusión..

-La termografía tiene sus limitaciones. Una de ellas está relacionada con la variabilidad de la temperatura de la piel. La piel se puede ver afectada por múltiples factores que hacen que su interpretación. La clave es hacer un protocolo correcto y una toma de datos lo más rigurosa posible. Para que sepamos que los datos son confiables. La termografía es una tecnología muy intuitiva. Vemos en colores las cosas que son calientes y frías. Con tonos más rojos o más azules, según sean. El peligro que existe es que fundamentemos los análisis solamente en los colores. Eso hace que la interpretación sea subjetiva. El gran poder que tenemos con esta herramienta es que podemos cuantificar. Esos colores, que se pueden modificar, se cuantifican con datos en concreto y que son objetivos. Si hacemos un buen uso de esos datos, con un software que permite saber porqué una rodilla aparece más roja o más amarilla, si eso está respaldado por un dato objetivo, es clave para una buena utilización de la tecnología.

“Es una tecnología simple que tiene mucho potencial y que pronto estará en los móviles que usan todas las personas”

-Se me ocurre que funciona de un modo muy semejante a los mapas de calor cuando se analiza un partido de fútbol: la imagen es efectiva, pero con información analítica agregada le dan una mayor precisión…

-Exactamente. Si vemos el mapa de calor de un partido es interesante, pero lo valioso es saber cuánto corrió un jugador, cómo lo hizo, qué aportó al equipo. Es una herramienta cualitativa, pero lo bueno es reforzar eso con datos objetivos.

-¿Quiénes utilizan ThermoHuman en este momento dentro del mapa deportivo?

-Particularmente lo que más nos ha costado es entrar en el mercado europeo. Trabajamos con instituciones del mundo del fútbol. Como decía antes, en Brasil estamos con Fluminense, lo hicimos con Palmeiras, también con Botafogo. Estamos por comenzar con Vasco Da Gama y con San Pablo. En México estamos con el América. En Estados Unidos con el FC Dallas. En la NBA con Houston Rockets y en la MLS con los Astros de Houston. En Europa finalmente trabajamos con el Atlético de Madrid, con el Paris Saint Germain y con Newcastle. También lo hicimos en la Premier League con el Liverpool. Otro equipo es el AZ Alkmaar y también lo hacemos con el Villarreal, el Valencia y el Huesca en España. Damos servicios a los clubes de elite y a sus profesionales, pero también lo hacemos con hospitales, clínicas e instituciones médicas de Europa.

Una cámara, un software y se obtiene un diagnóstico en tiempo real

-¿Por qué creen que tuvo éxito un proyecto que nació como una tesis universitaria y que termina brindándole servicios a varios de los mejores clubes del fútbol europeo?

-Nosotros empezamos con el proyecto en 2009, pero sinceramente tuvo su eclosión en los últimos dos años. Realmente si miramos para atrás lo que nos llama la atención es cómo pudimos “aguantarlo” tantos años sin haber llegado al éxito. Pero creo que todos teníamos claro que se trataba de una tecnología  que tiene todavía mucho potencial. Lo que ofrecemos tiene la misma lógica que el termómetro: la temperatura es un indicador de nuestra salud  y la termografía es una tecnología muy simple de utilizar. Al día de hoy sigue siendo cara, pero utilizada con un protocolo y un software adecuado puede ser muy útil. Era una cuestión de tiempo. Todavía puede desarrollarse mucho más. La veo como una tecnología  que en el día de mañana utilizaremos muy fácilmente en nuestro propio móvil, como ha sucedido con otras tecnologías que se popularizaron. La termografía despierta cada vez más interés en los grupos de investigación. Como empresa sé que no estamos solos y que otros como nosotros van a desarrollarla mucho más.

Marcelo Gantman

Director de Contenidos de Analítica Sports. Columnista en La Nacion.

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