Los atletas extienden sus carreras con buenos rendimientos mucho más allá de los 30 años. La mayoría de los deportes registran el fenómeno, pero no todos.

Hasta hace unas semanas Roger Federer, de 36 años, lideraba el ranking mundial de la ATP. En los Estados Unidos, Manu Ginóbili, también conocido como #ElPibeDe40, sigue haciendo volcadas y siendo determinante en los San Antonio Spurs. Lio Messi y Cristiano Ronaldo hace prácticamente 10 años que dominan el mundo del fútbol. En los últimos años del mundo del automovilismo Sebastian Vettel y Lewis Hamilton han roto récords como pilotos jóvenes y ganadores. ¿Qué tanto ha cambiado el deporte, que ha permitido que protagonistas con edades antes prohibitivas hoy se mantengan a alto nivel? ¿Qué deportes han tenido una transformación que haya hecho que sus protagonistas sean más jóvenes? Los datos y las estadísticas brindan las respuestas a estas interesantes incógnitas.

La tecnología y los avances en los campos del cuidado personal y la salud han sido complementos a la evolución del deporte y de los deportistas. Ahora bien, para evidenciar esto con datos, es interesante mirar cómo ha cambiado la edad de la élite del deporte desde 1980 hasta 2017. Para esto, vamos a evaluar la edad promedio de los 10 mejores jugadores de cuatro deportes distintos: tenis (mirando el top 10 de fin de año), fútbol (mirando los 10 jugadores más votados para el Balón de Oro), básquet (mirando los seleccionados para el 1er y 2do mejor quinteto de la NBA) y automovilismo (mirando los 10 jugadores con la mejor clasificación en el campeonato de Fórmula 1). Empecemos con el gráfico más sencillo: la serie histórica de la edad promedio por deporte.

 

Evolución en la edad de los deportistas

Con un poco de imaginación, las distintas líneas del gráfico dibujan un embudo en posición horizontal. Esto significa que, aunque los distintos deportes presentaban grandes diferencias de edad en la década de 1980 (por ejemplo, la diferencia entre la edad promedio entre la F1 y el top 10 de la ATP eran 7,1 años), actualmente esta disparidad ha casi desaparecido (en 2017 esta diferencia fue de sólo 0,1 año, o sea, aproximadamente un mes). Sin embargo, es también interesante hacer un análisis más minucioso por disciplina.
En el caso del tenis, la conclusión es obvia: ha habido un envejecimiento de su elite. La edad promedio en 1980 era 24,2 años y en el top 10 abundaban jugadores jóvenes de 20, 21 o 22 años como Borg, Connors o Lendl. A partir de ahí en todo momento parece haber una tendencia alcista, aunque con algunas interrupciones por cambios generacionales. Pero el cambio más importante se da en 2008 cuando se comenzó a afianzar el grupo liderado por Federer, Nadal, Djokovic y Andy Murray cuyo envejecimiento hizo subir la edad promedio de este deporte. Es más, parece que el tenis no ha tenido un verdadero cambio generacional en la última década ya que los primeros puestos del ranking siguen siendo dominados por los mismos jugadores prácticamente desde 2004. Por más que el pico de la edad promedio se da en 2015 con un promedio de 29,7 años, en los últimos años, con la aparición de jugadores como Zverev y Thiem, esta tendencia (al menos por ahora) se comenzó a revertir.
Si uno evalúa lo mismo en el fútbol, el crecimiento ha sido menor, aunque ha existido. Sin embargo, hay que hacer una salvedad: en este deporte no todos los jugadores tienen la misma “vida útil” ya que, por ejemplo, los arqueros se pueden mantener a un alto nivel a edades más elevadas (el arquero Italiano Dino Zoff estuvo en los diez jugadores más votados para el Balón de Oro en 1981 y 1982 con 39 y 40 años respectivamente), lo cual de cierta forma “ensucia” el promedio. Además, es importante aclarar que hasta 1995 solo jugadores europeos podían ser votados. Una vez que tenemos en cuenta esto, podemos sacar las siguientes conclusiones viendo los datos y el gráfico: en los 80 y los 90 hay una mayor volatilidad ya que era común que los jugadores votados se fueran renovando año a año, mientras que a partir de la década de los 2000 con jugadores como Shevchenko, Lampard, Ronaldinho comienza a haber cierto “set” de jugadores que es más estable. En 2007, un año antes que en el tenis, se da un shock desequilibrante que cambiaría el escenario del fútbol (y de la edad de los futbolistas de elite) para los próximos años: la aparición de Messi y Cristiano Ronaldo como dos de los mejores diez jugadores del mundo, que ayudarán a subir la edad promedio durante la última década.

La NBA ha mostrado la evolución más estable. Es más, la edad promedio en 2017 es la misma que en 1980. El único envejecimiento marcado se da durante los años 90, cuando se mantuvo el mismo conjunto de jugadores en la elite por toda la década (Jordan, Malone, Barkley, Pippen, etc.). A partir del segundo retiro de MJ, se comienza a dar un recambio generacional que hace bajar el promedio de edad. Sin embargo, a partir del 2000 la irrupción de nuevos jugadores jóvenes de elite es más frecuente (Kobe Bryant y Allen Iverson en el comienzo de la década; Lebron James y Dwayne Wade a medidados; Kevin Durant y Russell Westbrook al comienzo de los 2010s; y Anthony Davis y Giannis Antetokounmpo en los últimos años).

 

“La élite del tenis es la que más ha envejecido, pero la Fórmula 1 ha bajado un 15% la edad de sus figuras, comparadas con 1980…”

Por último, vemos el caso de la Fórmula 1 que, a diferencia del tenis o el fútbol, ha tenido un rejuvenecimiento de su elite. Si uno observa los pilotos top en 1980, se encuentra con Jacques Laffite de 37 años o Jean Pierre Jabouille de 38 y no sería difícil imaginárselos con algunos pelos grises, o indicios de calvicie. Sin embargo, el aspecto de los pilotos de elite de hoy (jóvenes como Esteban Ocon o Max Verstappen) es bien distinto. Es que a partir de la década de 1990 se comienza a dar un rejuvenecimiento llegando a una edad primedio mínima en 2008 con las irrupciones de Lewis Hamilton, Sebastian Vettel y Robert Kubica. Por más que el envejecimiento de esta generación ha hecho subir la edad promedio, el recambio representado por Verstappen o Sergio Pérez han vuelto a aumentar el porcentaje de pilotos jóvenes.

¿En qué deporte se ha envejecido más?

Para responder esta pregunta hemos elaborado otro gráfico que estandariza la edad promedio de 1980 en 100 y que para el resto de los años hace una representación “relativa” a 1980. Por ejemplo, la edad promedio del top 10 del tenis fue en 1980 24,2 años (que ahora pasa a tener un valor arbitrario de 100) y en 2017 27,6 años (que haciendo una regla de tres, pasa a ser 100*27,6/24,2 = 114, lo cual implica que entre 1980 y 2017 el top 10 del tenis envejeció un 14%). Vemos esto gráficamente:

En este gráfico se puede volver a ver lo que habíamos mencionado anteriormente, como que en la NBA no ha cambiado la edad promedio entre 1980 y 2017 y que hubo un envejecimiento dado por la generación de Jordan, Malone, etc. En el caso del tenis, en 2015 la edad promedio era 22% mayor que en 1980, mientras que, en 2017, con la irrupción de los jugadores Next-Gen, la edad era 14% mayor que en 1980. En el fútbol, se dio un cambio interesante en la década de 1990, cuando hubo un envejecimiento de 7% y, además, se puede ver que en 2017 la edad era 12% más alta que en 1980. Por último, en el caso de la F1, la tendencia es contraria a los otros deportes ya que en 2008, con Vettel y Hamilton como protagonistas, la edad promedio era 15% menor que en 1980, y por más que estos pilotos han envejecido, la aparición de Verstappen y Pérez ha llevado a que en 2017 la edad promedio fuera 12% menor que en 1980.

Conclusiones

Es imposible no ver que el mundo cambia, y que cada vez cambia más rápido. La tecnología cobra una importancia casi vital en nuestra vida y moldea nuestra forma de trabajar y encarar nuestros problemas. El deporte, lógicamente, no es ajeno a esta cultura del cambio, y ha demostrado varias mutaciones en los últimos años: uno de los cuales ha sido la edad de sus deportistas de elite. En parte la tecnología, los datos, el desarrollo del conocimiento humano han contribuido a esto y mientras estos sigan cambiando (en especial a la velocidad actual) parece que es imposible que el deporte, junto con sus protagonistas, se quede atrás.

Nicolás García Aramouni

Analista Invitado