Pionero y referente en la inclusión de datos en las transmisiones deportivas, conversamos con Miguel Simon (ESPN) para hablar sobre como evolucionó el uso de tecnología en el deporte y porqué en el fútbol todavía se discute tanto lo que las estadísticas puedan aportar.

Desde las transmisiones del Nacional B a mediados de los años 90 junto a Juan Pablo Varsky, Miguel Simon se destacó por su estilo , acompañando su narración clara y concisa, con estadísticas e información adicional para respaldar los conceptos de sus compañeros de turno y añadir su propia impresión a los comentarios del partido “A niveles muy altos los deportes se terminan definiendo en los detalles, y los datos cumplen un rol clave en esa cuestión. Si estuviera al mando de una gran organización como puede ser un club o el equipo de un jugador de tenis de elite, no dejaría ningún detalle librado al azar. Ahora bien, en mi profesión es distinto, yo no compito, el que me elige lo hace más una cuestión de gustos, no existe la confrontación directa con otros profesionales, no te puedo decir que le gané a tal relator 6-0 y 6-1. En todo caso, confronto conmigo mismo como profesional, y en ese punto siento que el hecho de buscar información adicional e incluirla en las transmisiones me sirve para mejorar como periodista.”

-Pareciera que el uso de datos en el fútbol atenta ante la esencia del juego…

-Es un error creer que la esencia se pierde cuando le agregas otros elementos ¿Vos pensás que Guardiola si incluye un especialista en ciencias del deporte y mide mejor, por poner un ejemplo, la glucosa, lo afecta en algo a su juego? En todo caso lo va a mejorar, en esos detalles y en muchos otros (físicos, tácticos, etc). Cualquier detalle que puedas advertir va a mejorar la esencia del juego, después hay que tener las ganas de incorporarlo y cabeza para entenderlo y llevarlo a cabo.

Miguel Simón: sabiduría para fútbol, tenis, rugby y básquet

Es como el famoso jugar bien y ganar ¿Por qué si juego voy bien voy a dejar de lado cuestiones que me pueden hacer ganar un partido? La pelota parada que se convirtió en un elemento súper importante en el fútbol, termina siendo la manera que tenemos de medir si un técnico trabaja o no, cuando lo más simple para entrenar es justamente, las jugadas a balón parado. Nos mandaron un mensaje que el técnico táctico es el que trabaja la pelota parada y se defiende, cuando lo difícil en el fútbol es, por ejemplo, hacer secuencias de catorce o quince pases y que deriven en jugadas de gol. ¿Cuántos equipos hay que lo hagan? Vamos a los datos, eso ahora se puede medir, de hecho ahora hay un montón de cosas más que se puede medir. Hagamos la lista de cuantos técnicos hay en esas condiciones porque eso sí habla del trabajo que realizan.

Buenos entrenadores no somos nosotros dos, parando un equipo ultra-defensivo y con 200 jugadas de pelota parada copiadas en un libro, buen entrenador es alguien que le puede dar sentido al juego y mantener una idea a lo largo de una temporada.

-Pero son los entrenadores de ese estilo de juego más ofensivo, quienes muchas veces desestiman los datos, diciendo que todo depende como se levantan los jugadores, que las estadísticas no aportan…

Creo que de ambas partes se encargaron de enmarañar la cuestión, y el contexto no ayuda: en Argentina no hay lugares para términos medio, si empezás a leer la sociedad vas a notar que al argentino le gusta la polarización en todos los aspectos. El fútbol siempre es una gran metáfora, en este aspecto y en muchos otros.

“¿Vos pensás qué Guardiola si incluye un especialista en ciencias del deporte y mide , por poner un ejemplo, la glucosa de los jugadores, eso afecta en algo a su juego? En todo caso, lo va a mejorar..”.

¿Y cómo haces cuando te toca hacer dupla con alguien que piensa distinto en cuanto al uso de datos?

-Yo siempre creí que había un montón de cuestiones que eran complementarias en el debate, cuando yo trabajo con un comentarista la clave es que pueda complementar lo que él hace bien, por ejemplo, con Quique Wolff que no es un fanático del dato precisamente, yo puedo reforzar con estadísticas sus conceptos a lo largo de la transmisión. Por ejemplo, quien recupera más pelotas se puede comprobar con cierta facilidad y te evita entrar en discusiones menores, y te pone de lleno en el debate sobre aspectos mas conceptuales del juego: ¿Por qué pateo una sola vez el delantero? El segundo plano de la discusión es más complejo, pero mucho más interesante, el dato te lleva al segundo plano. De todas formas el dato es relativo, la clave es la lectura que hagas .

La evolución de la información en el deporte

-¿Cómo era 20 años atrás el tema de los datos y las estadísticas en las trasmisiones? ¿De dónde las sacabas?

-De donde podía. O las armaba directamente, anotaba en planillas cuando hacíamos Nacional B, los minutos de los goles para saber en qué momento del partido se convertía más, o buscábamos historiales de los partidos en diferentes fuentes. Ahora en ESPN hay un software específico para todo eso, pero el tema más allá de como conseguís los datos es que haces con todo eso.

-En el fútbol la apertura de los seguidores a los datos es, o al menos yo creo que es, mucho menor a la que podés tener con el tipo que mira NBA

-Si claro, eso es claramente así y es la principal razón por la cual me llevaba otro tiempo preparar partidos de la NBA, el público del básquet le da otro valor a los datos, es más exigente y está acostumbrado a otro fluir de estadísticas también. En el fútbol como por cierta parte de la audiencia el dato no es tan valorado, tenés que dosificar que datos das y cuales no, de todos modos, yo siempre me pregunto que es lo que quieren aquellos que te dicen “¿Para qué da este dato?”. No lo sé, por ahí prefieren que toque la guitarra…

“El público del básquet le da otro valor a los datos. Es más exigente y está acostumbrado a otro fluir de estadísticas también..”

-O que saludes a alguien…

-Claro, que le pregunte al comentarista que cenó ayer… Quizás  viene por ese lado. A mí no me preocupa porqué yo siento que tengo una responsabilidad profesional con el espectador, aunque pueda demostrarse que a la audiencia le interese más si mi compañero comió paella o no que los promedios de posesión del partido. De mi parte no me voy ajustar a eso porque algunos le guste. O porque en una transmisión pan-regional que llega a un millón de personas haya algunos comentarios críticos en Twitter. Tengo una responsabilidad profesional que tiene que ver hacia donde orientar lo que transmito, y no me la quiero sacar de encima con aquello de “la gente quiere ver gritos y peleas”

De ser así, lo que se termina avalando es que agarremos una planilla y cualquiera haga de gerente, total definimos por el número y no por la capacidad de generar un producto o un contenido. Nos limitamos al rating como los que se limitan al resultado en el fútbol, donde tenés al técnico que gana y empata jugando mal, pero cuando empieza a perder le cae la ficha a los hinchas que ya de antes viene jugando mal y ahí  le empiezan a pasar las facturas anteriores.

 

¿Y los datos ahí no juegan un rol clave? Si el público puede tener acceso e interpretarlos puede advertir lo mal o bien que juega el equipo más allá del resultado..

-Pero el público de fútbol es raro. La Argentina, por ejemplo, pierde con España recibiendo 6 goles en 6 remates, lo que es, claramente un partido atípico. Para que sea algo regular tendría que haber venido España con un promedio de 6 goles cada 8 remates. Y eso no era así. De hecho son muchos los partidos donde el equipo que ataca no mete ningún gol. Pero analizamos el partido a partir del resultado (aún cuando sabemos que lo  que pasó estuvo fuera de lo normal) cuando podríamos enfocarnos en cómo se complementaron los centrales, cómo fueron las combinaciones de pases o que fue lo que pasó que no tuvimos profundidad en el ataque.

-El resultado (4-3) del partido con Francia en cuartos de final también fue atípico

-Exactamente. Por eso el fútbol es tan particular, tiene que ver en que genera sensaciones diferentes la misma jugada cuando según como vaya el resultado  y eso pasa en todos los niveles. Si Mbappé tira un firulete perdiendo 0-1 no pasa nada, ahora si te gambetea 3-1 arriba parece que te están pegando un baile bárbaro. Y eso mismo lo tiene en el fútbol amateur, yo sigo jugando al papi fútbol donde hay muchas oportunidades de gol, y cuando tu equipo llega y no convierte mientras el rival hace los goles, te vas con la sensación de que te pasaron por arriba cuando si lo analizas en frío no fue tan así.

En el fútbol la contundencia a veces elimina el análisis que pueda hacerse. Vos podés explicar que el partido fue más parejo que lo que el resultado indica, pero no va a faltar el que te diga “eh te volviste a casa” y fin de la discusión.

-En el largo plazo hay ejemplos que muestran qué ver los datos cambian las formas de jugar. En la Premier League no se juega como hace 25 años. En el medio empezaron a tomar más métricas y a sistematizar más los datos, ahora hay analistas en todos los equipos…

-Los equipos europeos les dan mucha importancia a los datos, no se si tanto el aficionado. Tiene que ver con la manera en que consumís el dato, y en esto asumo algo que puede ser un error mío: a veces yo tiro el dato en el medio del juego y vos como espectador no tenés tiempo de procesarlo y yo después sigo relatando y tampoco lo llego a desarrollar. En cambio, a nivel equipo, lo que importa es la búsqueda del detalle y ahí la información te puede ayudar a evitar una lesión o entender como ataca el rival, necesariamente se vuelve importante en lo estrictamente futbolístico. Por ejemplo, saber a que nivel físico va a jugar Hazard es un datazo, tanto para el entrenador de la Selección de Bélgica como para el rival si pudiera acceder.

Eden Hazard (Bélgica)

Ante la disponibilidad de información, quedarse en el tiempo, actuar como si no estuvieran los datos no tiene sentido. Y te lo digo comprendiendo toda la cuestión de la mística, la esencia y lo sentimental del fútbol, pero hoy despreciar el dato no tiene sentido en el ámbito profesional.

No perdés la esencia por usar el GPS. A lo que voy es que el GPS, si te marca que Hazard corrió 11kms, no dice nada. Para lo que sirve es para que el técnico se siente con el jugador, en un momento que generacionalmente los mismos futbolistas reclaman que se les fundamente con información las decisiones y que las personas que los dirigen muestren conocimiento, y le explique si esta jugando bien o mal. Y porqué.

“A los jugadores hoy le llegás con conocimiento. El GPS te permite decirle: ‘corriste mal´. Porque el dato de la distancia lo cruzás con el resto de las acciones..”.

A los jugadores hoy le llegas con conocimiento, el GPS te permite decirle al jugador “corriste mal”, porque el dato de la distancia se cruza con el resto de las acciones, y le podés mostrar si falló en los piques, si llegó cansado a las zonas de definición, en que tramos del juego corrió de mas… Ayuda hasta para que el jugador tenga una referencia de cuando está desgastándose de más en los próximos juegos. Insisto con esto: el dato no es solamente cuánto corrió. A mi no me interesa si Salmerón en Ferro corrió 18km, me interesa en cuanto permite resolver el diálogo futbolista – entrenador, si el jugador cree que corrió lo de siempre y el técnico que corrió de más: van al registro y lo resuelven.

Es clave entender que todo pasa más que por el dato en si, por la lectura del dato que hagas. El dato solo no sirve en ningún lado, o al menos no el deporte.  Dato duro más mala lectura, el dato va a ser ineficaz. Es clave quien lee el dato y para lo que vas a usar, es una cuestión casi de sentido común.

Datos y deporte más allá del fútbol

¿En otros deportes como fue el avance en el uso de datos y tecnología?

En 1998 fui a Sudáfrica, fui a Newlands (N: Donde se encuentra uno de los estadios más importantes, en los suburbios de Cape Town) a la academia de rugby, yo siempre buscaba la manera de formarme y entender la estructura detrás de cada deporte. Me presenté como periodista de Argentina, les dije que quería ver el lugar. Enseguida salió un empleado y me mostró las instalaciones. Pero lo que más me llamó la atención fue un software israelí, que por lo que me explicó ya los usaban en la NBA. Ahí almacenaban todas las jugadas ya etiquetadas y ademas te permitía dibujar sobre la pantalla. Estamos hablando de hace veinte años atrás. Y entregaba la estadística de como se habían resuelto cada tipo de jugadas.

En esa época me acuerdo que ya los equipos ingleses trabajaban con cámaras adicionales a la transmisión, una caso que me viene a la memoria es el del Northampton que había perdido 35-0 y basándose en datos y situaciones específicas, a la siguiente rueda le ganaron al mismo riva. Más allá de que obviamente  habrán empujado mas en el scrum, el wing corrió más rápido y el segunda línea se desgastó mas. Esto que quede claro: nadie gana con un software, pero indudablemente ayuda si el que tiene el dato hace una buena lectura y empieza a trabajar en consecuencia. A lo que voy es, que si me das información detallada a mi hoy, voy a hacer mucho menos que si le das los mismos datos a Mario Ledesma. En un punto todo depende de quien lo lee.

“Esto que quede claro: nadie gana con un software, pero indudablemente ayuda si el que tiene el dato hace una buena lectura y empieza a trabajar en consecuencia..”

¿Y en el tenis?

-En el tenis mas allá de las cuestiones que se agregaron a las transmisiones, muchos equipos de jugadores top empezaron a trabajar con matemáticos. Para ciertas variables del juego, el tenis no deja de ser un deporte de geometría: ángulos, lineas, patrones. Pero más allá de que los tenistas son deportistas que suelen advertir más acerca de sus rivales que en otros deportes, la estadística te da información con mayor fidelidad.

Un punto importante es que el tenista ante la presión descansa en lo que mejor lo sale, por lo que conocer los patrones de juego de cada rival es información valiosa. Hay estudios sin mayor difusión que tienen detalles de a que velocidad de pelota hay que ir a la red y como responde cada tenista en ese tipo de situaciones. Nadie desprecia el tema datos en el tenis, al menos nadie de élite.

¿Y el armado del ranking no debiera mejorar a partir de la cantidad de datos que hay ahora?

-No lo estudie ese tema. En un momento había un bonus según a quién le ganabas, pero después se sacó. Creo que comparar una temporada con la otra no está mal, y no se me ocurren muchas otros maneras de escalonar jugadores. De hecho el ranking del año (el Race to London) termina dando parecido al ATP.

Festejo en beisbol

 

-¿Tiene algo que ver que el béisbol y el fútbol américano, deportes donde la estadística es importante para entender el juego, no terminen de entrar dentro del gusto de los argentinos?

-No lo sé. Son deportes que no han tenido tanta tradición acá. A mi con el béisbol me pasó que cuando empecé a entender las variables tácticas me terminó seduciendo. Cubríamos fútbol american en SportsCenter y noté que la gente que lo entiende se apasiona. Es un poco lo que pasa en todos los deportes, para que algo te guste mucho tenes que entenderlo mucho.

El tema es que, en cada país hay prioridades deportivas, hay estructuras culturales preestablecidas y por mas atractivo que sea el deporte, le va a costar entrar. No creo que haya sido por el exceso de datos más allá de que son deportes con cantidad de números muy importante y cuando lo ves te atemorice un poco y puedas sentir que no tenes la capacidad para entenderlos. Ves números, te suena a matemática, te recuerda la frustración que te daba en la secundaria…

-Yendo a algo más general, hay pocos países en la rama masculina (en la femenina venimos más atrasados) que tienen un equipo top 10 o top 15 a nivel mundial de hockey, de fútbol, de básquet, de rugby, de vóley y varias disciplinas mas ¿Por qué pensás que existe esa preponderancia hacia el juego de equipo exitoso acá y las disciplinas individuales cuesta más?

-A nivel cultural y deportivo, el fútbol en este país impone un formato colectivo. El argentino nace con el sueño de ser futbolista, se podrá decir que no todos, pero la realidad es que ese es la gran mayoría. Para nosotros el primer contacto deportivo es con una pelota de fútbol. No sé en cuantos países ocurre pero acá es lo más sencillo y más natural. Vos tenés un hijo y le podés poner una raquetita de tenis como Vilas, pero lo más probable es que a los pocos días lo veas pateando una pelota, por lo que pienso que esa base seguramente incida en que, ante una especie de sueño frustrado posterior de no ser futbolista, te sientas atraído por intentar componer algún equipo, aún cuando la sociedad argentina no se ha caracterizado justamente por conformar grandes equipos, al contrario.

Guillermo Vilas: campeón US Open 1977

Es cierto que los deportes individuales, con excepción del tenis, no han tenido en Argentina continuidad en cuanto a procesos de trabajo. En este sentido habría que hacer un análisis más profundo, revisar el deporte amateur, la inversión que tiene, la difusión que se le da… Este es un país que se acuerda de los deportes olímpicos cada cuatro años y lo digo como autocritica, más allá de que el periodista depende de la importancia que le de al tema el medio para el cual trabaja. Nos acordamos y nos hacemos especialistas cada cuatro años, y en el medio no nos preocupamos ni por medio centavo del presupuesto.

 

 

Matías Conde

Data Scientist. Responsable de Analítica Sports Data.

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