Para Joseph Blatter, la palabra tecnología estaba prohibida. Nicolás Evans lo dice abiertamente en una charla que brinda para clubes de la Superliga, y lo dice como si el arribo de Gianni Infantino hubiese significado una bendición para el área que él conduce en FIFA. Evans lleva nueve años en la casa matriz del fútbol mundial. Es el responsable del departamento que desarrolla investigaciones técnicas e innovación tecnológica en el deporte. No busca mejorar el fan engagement, sino los partidos: su obsesión es embellecer el juego.

Nicolas Evans durante su visita a las oficinas de la Superliga

Para eso, FIFA busca estandarizar los softwares que se usan para recolectar datos, entender qué sistemas sirven y qué sistemas no. Evans es, de algún modo, el sello de garantía para todas las aplicaciones y los métodos de análisis que brotaron en el último tiempo. “Ahora no sabemos si estamos midiendo lo que queremos medir o lo que podemos medir”, dice en una entrevista con ANALÍTICA SPORTS.

-Comenzaste la charla diciendo que para la FIFA la tecnología estuvo prohibida. Quisiera saber por qué y si eso terminó haciendo que lleguen más tarde a este tipo de temas.

-No creo que estemos más tarde, pero sí creo que en el fútbol somos más conservadores. Al ser el deporte más grande en la gran mayoría del mundo y al ser un producto que funciona bien, no hay razones para cambiarlo. Entonces para implementar un cambio en el fútbol hay que hacer más esfuerzo para demostrar que finalmente mejora el juego. También creo que no había un conocimiento, un proceso, para incorporarlo. Además, y esta es mi opinión personal, las empresas de tecnología no entienden las necesidades del fútbol.

-¿Cuáles son las necesidades del fútbol?

-Ver un buen partido. Es cómo asegurarnos que el jugador está protegido, en buena salud, y que el árbitro está en condiciones de tomar las mejores decisiones. Desde nuestra área técnica buscamos la manera de ayudar. El ejemplo del VAR es claro: el árbitro era el único tonto sin acceso a la televisión. Todos en el estadio podían enterarse con sus celulares. Por eso había una necesidad real de cambiarlo. Al jugador no vamos a poder ayudarlo a mejorar su técnica, pero si no está funcionando según el plan de su entrenador, podemos ayudar a que lo siga.

Evans: “Si en cuatro años ya no se habla del VAR, ese será su éxito”

-¿Cómo participa el futbolista en los desarrollos que hace FIFA?  

-Las nuevas generaciones, y algunos de hoy, tienen interés en esto. Si estás midiendo algo y me lo compartes, y yo veo que tengo un feedback, puedo ayudar. Muchos técnicos, y de allá viene el impulso, van a decir: yo uso los datos para validar mi visión o validar por qué una cosa fue de tal manera. Los jugadores, los técnicos y el fútbol necesitamos una visión más realista. No hay que mentirse. Hay que decirnos: si tenemos un dato que nos dice algo, tengo que investigarlo y no solo decir “bueno, como el dato no me gusta, es falso”. El fútbol en general tiene que decir qué datos quiere, pero también aceptar lo que muestra el dato, porque sino no tiene sentido. Ahora no sabemos si estamos midiendo lo que queremos medir o lo que podemos medir.

” El ejemplo del VAR es claro: el árbitro era el único tonto sin acceso a la televisión. Todos en el estadio podían enterarse con sus celulares. Por eso había una necesidad real de cambiarlo..”

-¿Esa es la idea de FIFA? ¿Estandarizar qué datos necesita un entrenador para tomar las mejores decisiones?

Sí y no. No apuntamos a decir qué datos necesitan. No es parte de nuestro proceso de educación. Cuando queremos mejorar el rol de analista o decir qué sistemas son más óptimos, lo queremos es dar una idea de cómo se pueden usar. Buscamos proteger a una federación o a una liga con menos dinero para que no haga una inversión gigante en un sistema que les da poco resultado. Es una educación para ver qué necesitan verdaderamente: ¿datos en tiempo real o el día después del partido? Por supuesto, queremos ir a la ciencia para investigar qué sirve más. Pero la realidad es que en el fútbol siempre habrá 20 o 30 equipos a la vanguardia que acaban por marcar las nuevas tendencias. Parte del trabajo de nuestro equipo de technology innovation es publicar los estándares con recomendaciones y compartir nuestras investigaciones.

-En la actualidad se habla mucho de los datos del tracking en vivo. ¿Dirías que es la innovación más novedosa?

Yo creo que el tracking es parte de una digitalización y que el jugador, a partir de ahora, va a tener muchos más atributos. Creo que hay una manera mucho más eficiente de describir a un jugador en base a datos. Se va a ver mucho en las selecciones nacionales, donde se elige a los futbolistas en base a quién es y en qué equipo juega. Ahora es posible ver quién ha jugado mejor en los últimos seis años, y van a aparecer, en mi opinión, más sorpresas de futbolistas que no tienen etiqueta de selección. Estos datos van a dar una manera mucho más correcta de entender un partido.

-¿Entonces el fútbol se puede transformar en un juego de roles?

-No, yo diría que el tracking va a servir para dar un análisis neutral del partido. Hoy nosotros construimos nuestras opiniones en base a lo que vemos. Ahora vamos a poder decir en base a unos KPI (NdeR: Key Performance Indicator) y a unos sistemas cuál ha sido el valor del jugador, más allá de los metros recorridos. Vamos hacia una cuantificación del rendimiento que nos va a hacer salir de la opinión del “modo experto”.

Mesut Ozil y Alexis Sánchez

-Decías en la charla que el tracking puede ser peligroso. ¿Por qué?

Pongo el ejemplo de dos jugadores del Arsenal de Inglaterra: Alexis Sánchez y Mezut Özil. De ambos decían que corrían pocos kilómetros. Y correr, al final, es un valor. Hay que ver qué hacen el resto del partido. En Argentina, cuando pierden, dicen que Messi jugó mal. Y cuando gana, que lo ganó solo. Y esa es una cosa que se puede cuantificar con mejores datos. Pero imagínate que no viste el partido o no conoces el resultado y sólo mirás los datos, no creo que solo con eso puedas hacer un análisis firme del juego, o una buena interpretación. El tracking ayuda a reforzar la opinión de lo que viste.

“En Argentina, cuando pierden, dicen que Messi jugó mal. Y cuando gana, que lo ganó solo. Y esa es una cosa que se puede cuantificar con mejores datos..”

-¿Qué te parece que las ligas recopilen los datos para democratizar el acceso a todos los clubes?

Me parece lógico. ¿Por qué no hacerlo? Yo quiero, como club A, los datos de los otros clubes. Para eso yo también tengo que compartirlos. Es lo más sencillo: en lugar de tener 26 clubes intercambiando videos y datos, poner una plataforma. Así funciona en Inglaterra: vos tenés que poner tus videos y tus datos, y si no lo hacés, te excluyen de la plataforma, y acabás por perjudicarte a vos mismo. Las ligas pueden incentivarlo a que se compartan.

-Deslizaste la idea de hacer un Facebook con datos de todos los futbolistas del mundo. ¿Cómo te imaginás la plataforma?

Hoy los jugadores no tienen acceso a sus propios datos. Bueno, Messi seguramente los conoce, pero si mañana se va a otro equipo no sé si tendrá la visión de llevárselos, en qué formato, y si eso le corresponde como parte de su contrato. La idea es más para que un jugador de inferiores pueda compartir sus datos en su plataforma. Que elija si le da acceso al scouting o no. O ponerlo en modo privado y no compartir con nadie, pero que estén en un lugar donde el propio futbolista tenga el control y pueda decidir qué hacer con ellos. Eso, al final, va a mejorar la cotización de los jugadores.

-¿Qué quieren mejorar para el próximo Mundial de Clubes?

-Son cosas que no se van a ver, como generar una comunicación más estable para los árbitros. Usamos radios, había problemas de volumen, y ahora queremos ver si ponemos una línea fija con auriculares más grandes. En el VAR, en los próximos torneos, vamos a probar con otros proveedores. También queremos enfocarnos en las líneas de offside para automatizar y tener mucha más fe en sistemas que detectan el fuera de juego automáticamente.

“Queremos en enfocarnos en líneas de offside automatizadas para tener más fe en los sistemas que detectan el fuera de juego..”

-¿Cómo sería?

-Hay una manera óptica que funciona como el Goal Line Tecnology pero en el offside: que yo pueda poner un objeto en tres dimensiones y medirlo con un campo de juego premedido. Eso me da mucha más precisión para saber dónde está el futbolista. En dos o tres años irá con tracking para que medir dónde está el pie. Pero queremos que eso le de información al VAR. No pretendemos que el fuera de juego se cobre directamente, sino que le avise a los árbitros que hay un probable offside y lo comprueben los jueces del VAR. Actualmente estamos experimentando con eso para ver cómo mejorar el proceso.

-¿El ojo humano perdería terreno o sería un apoyo?

Un apoyo, siempre. Es para decir: “Probablemente hay offside, contrólalo”. Es para ayudar. Yo estoy pensando, por ejemplo, que si la pelota tuviera un chip, las cámaras podrían saber automáticamente dónde está el balón cuando salió el pase. Hay muchas tecnologías y no terminamos de pensar cómo puede ayudar, pero esas son cosas que queremos experimentar en esos torneos.

-¿El objetivo es llevarlo a Qatar? ¿Esa sería la gran innovación del próximo Mundial?

Nadie dice que necesitemos una gran innovación. En 2010 no hubo innovación y tuvimos un buen Mundial. Solo queremos cambiar algo si sirve verdaderamente. Creo que de las innovaciones que tuvimos –como el Goal Line Tecnology- ya nadie habla. Eso es perfecto: habla de su madurez y de un proyecto exitoso. Si en cuatro años nadie habla del VAR, será otro proyecto exitoso. Eso no significa que tengamos que ir al próximo nivel. Lo que sí creo es que por el sistema de tracking, por los datos, probablemente debamos tener un sitio más organizado para los analistas en los estadios. Eso en sí mismo puede ser una innovación.

“Respecto al uso de tecnología, nunca nos vamos a aburrir, sino al revés: cuanto más información haya, los equipos van a poder tomar mejores decisiones estratégicas en tiempo real. Y eso al final le da mucho más valor al aficionado..”

Y todo este desarrollo, en definitiva, ¿le quita sorpresa al juego o lo mejora?

¿Por qué quitarle la sorpresa? Yo siempre dije: el día que me presenten una tecnología que pueda hacer una previsión del partido, la compro, porque entonces no necesitaré usar mi tiempo para mirar el juego. Pero eso no existe. En el fútbol no veo ningún problema de perder esto. Acá la chance tiene un valor enorme. Acá nunca vas a predecir una situación irracional –un error humano, una idea inesperada, un gol en contra que defina un partido- con ninguna tecnología. Jamás vas a poder decir “en este momento Messi tiene un 70% de posibilidades de hacer algo loco”. Eso es lo hermoso del fútbol y nunca va a cambiar. En ese tema no tengo ni dudas ni problemas respecto al uso de tecnología: nunca nos vamos a aburrir, sino al revés: cuanto más información haya, los equipos van a poder tomar mejores decisiones estratégicas en tiempo real, y eso al final le da mucho más valor al aficionado.

Nicolás Rotnitzky

Redactor Analitica Sports

Twitter