En la improductiva  discusión sobre quién es el mejor jugador de la historia, si Lionel Messi o Diego Maradona, hay un dato que fortalece a la figura del rosarino: cada vez que Messi juega un partido en el Barcelona, el encuentro es transmitido en vivo en prácticamente todo el planeta, y los entrenadores que deben enfrentarlo pueden ver todos los juegos que disputó en los últimos años. Messi es el emperador del fútbol en los días donde todo se estudia. Hay muchas aplicaciones para analizar el juego del argentino, quien así y todo siempre prevalece: aunque los defensores puedan saber en qué cantidad de ocasiones engancha hacia su pierna hábil, Messi siempre los burla con una nueva gambeta.

Messi: el futbolista con más datos analizados de todos los tiempos

La genialidad del capitán del Barcelona se impone a pesar de la información que abunda en el mundo del fútbol. De todos modos, cabe preguntarse: ¿puede el Big Data transformar al deporte? ¿Puede quitarle la sorpresa debido a que cada vez habría menos lugar para desconcertar en el juego? ¿Se convertirán los deportes en simples juegos burocrático donde todos ya conocerán los recovecos de sus adversarios y se dedicarán, entonces, a anular sus fortalezas? La respuesta de los especialistas parece tan concreta que no da lugar al debate: sí, los datos lo cambiarán. Pero para mejor. En la época de la información, el deporte estar en el comienzo de una curva ascendente.

“La diferencia entre Messi y Maradona es que todos los entrenadores del mundo ahora ven en directo a Messi (…) La genialidad del capitán del Barcelona se impone a pesar de toda la información que abunda…”

Uno de los que tiene su opinión formada es Patrick Lucey. Lucey es el director del área de Inteligencia Artificial en Stats , una de las principales empresas de generación de datos en el deporte, y está desarrollando una aplicación llamada Open Pose que se dedica a hacer tracking de los jugadores, para seguir el recorrido con o sin el balón que hacen en el campo a través de la televisión. Open Pose no necesita instalar un costos sistema de cámaras  en los estadios, sino que simplemente con la imagen que proviene de la transmisión oficial pueden cosechar miles de datos. Él cree, según le dijo a la revista Chicago Mag, que su aplicación va a “cambiar al deporte”.

Sin embargo, todavía hay conservadores del avance de la tecnología en el deporte. A Lucey lo critican, lo acusan de llevar al juego a planos muy analíticos. Él tiene una respuesta para esas críticas: “Estamos mejorando a los deportes”, contradice, y hace una analogía con los mariscales de campo Tom Brady y el retirado Peyton Manning: “¿Eran los mejores atletas? No. Pero podían predecir qué jugada era la mejor para aplicar. Ser el más rápido no alcanza: un deportista debe tener la inteligencia y la preparación para enfrentar a un rival. Debe ser ágil para predecir qué va a ocurrir y veloz para diseñar una estrategia que maximice sus fortalezas y minimice las de sus oponentes”, asegura. Y agrega: “Para hacer eso, necesitás datos. Y nosotros tenemos muchos”.

Kostas Pelechrinis en SportsMediathon

“Lo más revolucionario en el análisis de datos es cómo se estudian los movimientos sin pelota: cómo se examina lo que genera un jugador que no está en contacto con el balón, que arrastra marcas. El tracking es lo último”, dice Kostas Pelechrinis, profesor e investigador de la Universidad de Pittsburgh, en diálogo con ANALÍTICA SPORTS. Con la idea de emparejar el juego, cuenta el especialista, la Premier League y la NBA sí instalaron esos equipos carísimos: contrataron sistemas de cámaras para poner en todos los estadios, y son las propias ligas las que recolectan los datos y se las brindan a los equipos. En la Superliga Argentina, con el lanzamiento de Superliga Innova, ocurre algo similar: hay datos para todos. Los equipos parten del mismo lugar. Pero aunque Pelechrinis considera al reparto equitativo como una cuestión democrática, cree que “lo importante es que cada equipo analice esos datos, vea qué preguntas se hace y qué quiere descubrir. Ahí está la gran diferencia”.

“Todos tienen datos. Lo importante es que cada equipo vea qué preguntas se hace y qué quiere descubrir. Ahí está la gran diferencia..”

La gran diferencia, entonces, la hace el ojo humano. El especialista es el único capaz de clasificar la información. Habitué en el uso de datos, Alejandro Kohan, preparador físico de enorme trayectoria en el fútbol argentino, destacó en la exposición que brindó en la última SportsMediathón que la clave está en que “el preparador físico pueda analizar y decidir sobre qué sirve y qué no”. A la vez, en una entrevista con ANALÍTICA SPORTS, Kohan remarcó la “grandísima cantidad de datos con la que se trabaja”, y destacó la importancia de “no perderse en el océano de los datos”. Respecto al impacto de la información en el juego, manifestó: “Va a mejorar la precisión en el trabajo y acabará por bajar los factores de riesgos de lesiones”.

Dentro de esta revolución que sacude las estructuras del deporte, la respuesta más bella sobre cómo será lo que vendrá se la dio Juan Echagüe, director de Investigación y desarrollo en Practia, una multinacional de servicios tecnológicos, a la revista El Gráfico: “Seguirán pasando las cosas buenas que pasan en el deporte, pero además habrá datos para mejorar a un equipo a un deportista”.

Nicolás Rotnitzky

Redactor Analitica Sports

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