Roland Garros exporta sus contenidos a China: canchas de polvo de ladrillo según su particular “blend” y clubes distribuídos por todo el país para reforzar su marca.  Ya hay en funcionamiento 11 canchas de clay en la ciudad de Nanchang y en breve serán veinte en total. El célebre torneo de Grand Slam de Tenis, a partir de acuerdos suscriptos por la Federación Francesa de Tenis con el gobierno chino, profundizará su relación con ese país con la creación de 10 clubes estratégicamente construídos en ciudades de China.

Una de las primeras canchas de clay construídas en China

El acuerdo no es novedoso. El torneo ya tuvo patrocinadores de origen chino y su sitio oficial se ofrece en ese idioma desde hace cinco años. La idea no es solamente promover la marca, sino capacitar y organizar competencias tenísticas sobre una superficie (polvo de ladrillo) muy poco habitual en ese país. En abril pasado se jugó un cuadro clasificatorio para el ingreso al torneo juvenil de Roland Garros , reservado unicamente para tenistas juniors chinos.

El vínculo entre Roland Garros y China se inició con la exhibición del trofeo que ya ganó once veces Rafael Nadal en actividades públicas. Todo empezó con el simbolismo. Ahora sigue con negocios más intensos.