El equipo de Deschamps ganó su segundo mundial en un partido extraño donde convirtió más goles que los esperados y su rival prevaleció en la mayoria de las estadísticas. Más que nunca la necesidad de contextualizar los datos pide primeros planos.

¿Mereció ganar Francia?

Nos cuesta convencernos de que fue justo el triunfo de Pogba y compañia, al menos no encontramos datos del partido que nos permitan justicarlo, repasamos

  • Fue Croacia, pese a su mayor trajín y su menor historia, el que puso condiciones en el inicio del partido, incluso logró empatarlo después de recibir un gol desafortunado y cuando se disponía a marcar su predominio Francia se encontró con un poco común penal de VAR.
  • Francia no generó situaciones en el primer tiempo, relegó posesión y fue bastante impreciso en los pases (68% de efectividad, en un nivel que suele merodear el 90%) durante todo el partido. Los niveles de contundencia del ataque galo, que fueron una constante durante todo el mundial, tuvieron una noche por encima del promedio, solo 7 remates ejecutaron (11 promediaban) y 6 fueron al arco.
  • Todo lo contrario Croacia, que tuvo mayor posesión, duplicó en pases y remates a su rival, y además generó circuitos de juego beneficiosos involucrando a Modric como eje central y Rakitic secundando. Del otro lado la principal conexión entre jugadores franceses se dio entre Lloris y Giroud (arquero y nueve).
  • El único indicador favorable al campeón fue el de gambetas (o dribles), donde Mbappé se destacó y a partir del cual se construyeron los avances que le dieron la posibilidad de cerrar el partido en el segundo tiempo.

Mejor camino que final

¿Cuanto influye cómo llega cada equipo a la hora del análisis? La sensación que Francia es un justo ganador del Mundial se fundamenta más en el camino que realizó  que en lo hecho en la propia final, más allá de que se la haya llevado con relativa comodidad desde el resultado. Incluso de no ser por el “blooper” de su arquero, podría haberse anotado una goleada. Algo similar sucedió hace cuatro años, cuando no se discutió el triunfo alemán pese a que Argentina, de arribo mucho más discreto a la final, mereció ganar aquel juego.

Las estadísticas reflejan el dominio de Croacia, que empezó mejor en el partido e incluso pudo reponerse después del gol en contra de Mandzukic. Pero como los datos fuera de contexto se vuelven meros pretextos, vale subrayar que el hecho de ir en desventaja funciona cómo un condicionante clave en el incremento de los indicadores de tenencia y llegadas en el equipo perjudicado. Como también suele reflejarse en una mayor eficacia para quien lleva la ventaja ya que dispone de situaciones más claras.  Empezar a encontrar variables de corte, como distinguir las tendencias a partir de los resultados parciales, es clave para generar un mayor entendimiento del uso de datos en el deporte y a su vez, ampliar la escala de las tendencias. De esta manera evitarían debates cómo el que suscitó el tema de la posesión hace algunas semanas ¿Qué otra opción tenía Croacia que hacerse de la pelota y tratar de conseguir el empate? ¿Tiene sentido debatir la mayor tenencia del balón cuando hay que buscar el partido? Los datos marcan, y ayer no fue la excepción, que el equipo en desventaja salvó en situaciones de amplió dominio del rival, tiene más la pelota en la situación adversa que en la paridad previa.

Mucho más de lo esperado

La cuestión es que Francia se tomó muy en serio aquel viejo axioma del fútbol (habitualmente usado falazmente) que reza que los goles se hacen y no se merecen, lo hizo al punto tal de lograr irse en ventaja en un primer tiempo donde no pateó al arco en jugada y presentó registros nulos de xG (goles esperados). En el segundo las cosas no cambiaron demasiado (0.3 xG), sin embargo la capacidad individual de Mbappé y Pogba para resolver remates que estadísticamente tienen pocas chances de convertirse en gol terminaron por resolver el juego. El detalle a través del análisis de Micahel Caley es elocuente:

Entendamos que contundencia de Francia no fue una excepción, sino un reflejó de su participación a lo largo de la Copa, donde los blues hicieron 14 goles promediando 11.6 remates por partido (rankean 15/32 en este apartado), la misma cantidad convirtieron los croatas pero necesitaron 16.1 remates por juego, un poco más que los belgas (la selección mas goleadora del mundial) cuya media de 15.1 tiros les valió 16 festejos.

Croacia que llegaba con 90 minutos extra, acumulados como consecuencia de su incapacidad de resolver los juegos en el tiempo regular y un día menos de descanso por cuestiones de calendario, presentó un equipo con jugadores que llevaban recorridos más de 55Km con pelota y 16km sin ella que Francia. Además el equipo croata hizo mayor desgaste en los compromisos previos, llevando la iniciativa en la mayoría como reflejan los datos compilados por los uruguatos de AZ Sport Tech

Sin embargo, el comienzo del juego tuvo como animador a la selección balcanica, incluyendo la tan ponderada presión alta que le trajo buenos resultados y un dominió en cuanto a la posesión que se extendió durante todo el partido. La tenencia del balón, como habitualmente sucede, se reflejó en una mayor cantida de pases y efectividad en los mismos, generando circuitos donde Modric se hizo eje y protagonizó las mayores conexiones de su equipo, recibiendo 20 pases de Brozovic y entregando 19 a Vrsaljko. Del otro lado, curiosamente los 10 pases del aquero Lloris a el delatero Giroud fueron la combinación más común, un registro tan poco habitual en un equipo ganador que habría que remontarse a la Grecia campeona de la Euro 2004 y a los envíos de Nikopolidis a Angelos Charisteas para encontrar un ejemplo parecido. Una extra del delantero francés del Chelsea, del cual seguro ya escucharon que no pateó al arco en todo el mundial, pero no que ganó 6 de los 8 duelos áereos que protagonizó en la final, liderando en el indicador y siendo clave en el pivoteo dentro de un equipo donde el apoyo ofensivo de volantes y laterales es uno de los fundamentos del ataque. El detalle, con la menor participación francesa y la poca conexión entre sus piezas claves, lo proporcionan los #passmaps de @11tegen11  y el gráfico de influencia de @StatsZone

 

Matías Conde

Data Analyst. Responsable de Analítica Sports Data.

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