Se acerca el cruce superclásico en las finales de la Copa Libertadores y la previa se concentró en los cambios de fecha, los horarios y las polémicas. Definido el cómo y el cuando Analítica Sports, propone desde los datos empezar a hablar del juego.

La Copa Libertadores, si bien no cumple exactamente las mismas características que los mundiales de fútbol, es un torneo de relativamente pocos partidos, con fase de grupos y ronda de eliminación, donde los equipos tienden a cambiar de una edición a la otra. La aclaración viene a cuenta que tal como señala Chris Anderson en el ya imprescindible “The numbers game”, dada la escasa base estadística y la variación que hay en los equipos participantes, es la clase de imposibles de predecir y que requieren análisis de mayor complejidad.

En este contexto lo que proponemos es, repasar algunas métricas no habituales del juego de uno y otro, tomando mayormente datos del certamen continental (donde los equipos presentaron mayormente las alineaciones titulares) y complementarlos con algunos indicadores de la participación de Boca y River en la actual Superliga Argentina de Fútbol. Nos vamos a enfocar en tres puntos

  1. La construcción del juego: Contrariamente a lo que hace en Superliga, River tiene menos la pelota en los partidos de Copa, de hecho es Boca muestra algo más de juego de construcción: La tenencia seguramente sea muy disputada.
  2. La finalización de los ataques: Ambos equipos se han mostrado muy efectivos de cara al arco contrario, pero Boca saca ventaja en este aspecto.
  3. El perfil defensivo: La seguridad de Armani y la defensa de River se refleja en los números, Boca en este aspecto aparece un paso atrás. La jugadas de pelota parada son una molestia para ambas defensas.

Mayor paridad en la Copa

Contrariamente a la idea instalada del juego directo de los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto y la mayor tenencia y construcción del conjunto de Gallardo, los números de Boca y River, en tanto juego con el balón por la Copa, son muy similares. Incluso Boca aparece por encima de River  en pases promedio aún cuando no tuvo un partido de posesión obligada como la vuelta en Porto Alegre que afrontaron los millonarios.

Un dato poco habitual, Boca promedia cadenas de 5.4 pases (toques seguidos) contra 4.1 de su rival de toda la vida. Si, hacen más de tres pases seguidos para el que estaba preocupado, pero lejos de los promedios superiores a 7 y 8 pases que muestran equipos como Barcelona o Betis en Europa :

El promedio de posesión de balón por partido, a lo largo de toda la Copa Libertadores de ambos equipos es muy parejo: 49.8% los xeneizes y 50.5% para los millonarios. Este dato es particularmente interesante, porqué en Superliga es River el que muestra niveles bastante más altos que Boca y es uno de los lideres del torneo en el indicador (56.7% a 50.9%).

Nos quedamos en Superliga porqué lo interesante y contraintuitivo del análisis es que River muestra niveles más bajos de tenencia en tanto juega con equipos de los denominados grandes, mientras que Boca funciona un poco a la inversa, sus posesiones más bajas se dieron ante otro tipo de rivales. Aquí el detalle:

Contundencia de los dos lados

La anécdota la cuenta Nicolas Evans, uno de los analistas de datos de la FIFA en su reciente paso por Buenos Aires (y de quien pueden leer la entrevista que le hicimos): “En el mundial no había casi indicadores que favorecieran al campeón, Francia daba siempre en el promedio o un poco por encima, la posesión era de España y Alemania, los goles los hicieron Bélgica e Inglaterra, la defensa croata y rusa eran claves, en el único indicador donde lidero Francia fue en el de eficacia: fue el equipo que menos remates necesitó para convertir”

Sin entrar en comparaciones entre el juego del seleccionado francés y el de los equipos argentinos, un punto en común que tienen es la eficacia en la portería contraria. Incluso River que tuvo una sequía importante en el torneo local, siempre encontró goles en la Copa. No son los equipos que más rematan, pero si se anotan entre los mas eficaces, y como supondrán, en esta métrica también están parejos, aunque fue Boca quien efectivamente hizo más goles (y no solamente en la primera fase):

Si nos ponemos más finos, la eficacia se fundamenta en que ambos han marcado más goles de los esperados ¿Se acuerdan de los goles esperados (xG)? La métrica para medir el nivel de probabilidades que tienen un remate en convertirse en gol de acuerdo al cruce de múltiples variables fundamentadas en una enorme base de datos de remates, goles y situaciones. Insistimos con ella desde el Mundial de Rusia, pero pueden leer una muy buena explicación detallada en la web de Soccermetrics.

Aquí les mostramos los datos que recolectamos de uno de los modelos, el detalle marca que Boca tiene más de 4 goles que lo qué la estadística de xG marca, y una probabilidad de gol por remate mayor (11.8% a 9.2%) lo que indicaría que ha generado chances de mayor calidad a lo largo de la copa que el equipo de Gallardo.

River: menos goles y menos remates recibidos

Dentro de la paridad que existe entre ambos en la mayoría de los indicadores, en defensa los datos marcan que el equipo de Gallardo recibió menos goles, le patearon menos en total (9.3 remates contra 10.3 de Boca) y Armani presenta un número de atajadas por partido mayor a su colega Rossi.

Opta además analiza desde donde fueron los goles recibidos de uno y otro, aportando un par de datos clave en torno a la importancia que puede tener la pelota parada en el juego:

Tres de los seis tantos permitidos por el Millonario en esta edición de la Copa fueron de pelota quieta: uno de penal (vs Flamengo) y dos de tiros de esquina (ambos vs Gremio).  Una tendencia que River también muestra en Superliga, donde hasta la fecha 10 había recibido 3 de los 4 goles a partir de tiros de esquina desde la izquierda, mayormente ejecutados al primer palo, como muestra el tweet de Superliga Innova:

Por el lado de Boca, la pelota parada en contra también le ha traído problemas al arquero de Boca Agustín Rossi, de hecho tres de los últimos cuatro goles que recibió vinieron por eso vía: dos en jugada de tiro libre y uno de tiro de esquina.

Aquí el duelo de centrales puede jugar un rol importante, Izquierdoz va particularmente bien en la cancha de arriba y va a tener enfrente a una referencia de la historia moderna de River como Maidana:

En cuanto a la recuperación, también aparecen ambos equipos con estadísticas muy parejas, River permite posesiones mas cortas aún sin cortar el jugo directamente, mientras que Boca recurre a la presión de un manera más regular:

¿Que partido esperar?

Por paridad y contexto, sería muy raro que viéramos un partido abierto con múltiples llegadas. Los datos acompañan las ideas de varios ex-jugadores que advirtieron sobre lo dificil que es esperar ver un buen juego en estas finales . De todas maneras, la efectividad que uno y otro ha mostrado a lo largo de la Copa abre la puerta a que haya goles en el partido y al abrirse, se replantee las situaciones de juego. Estaremos siguiendo con nuestro habitual Lab ambas finales, por lo que les recomendamos estar atentos a nuestras redes en los días posteriores al partido.

 

Fuentes

Por último, pero no menos importante, se empiezan a ver cada vez más artículos enfocados desde los datos, desde aquí recomendamos el realizado por la web colombiana Gol y Fútbol, que pueden acceder desde este link.

 

 

Matías Conde

Data Scientist. Responsable de Analítica Sports Data.

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