. El dominio fue de los “Spurs” (64% a 36% la posesión), en parte obligados por ir debajo en el marcador desde el segundo minuto de juego. Además el Liverpool cedió la iniciativa y aseguró las líneas defensivas perdiendo audacia en el ataque.

. El equipo de Pochettino tuvo mayormente una posesión pasiva, abusando de los pases en el sector defensivo: cediendo en 36 oportunidades la pelota a su arquero Hugo Lloris, quien además realizo 41  (8 más que Erikssen y 15 más que Delle Ali) de los 417 pases exitosos del equipo.

. Las chances de mayor calidad (medidas a través de los xG) del equipo londinense llegaron en el tramo final del partido, concentrándose incluso luego de que Origi anotara el segundo gol de los dirigidos por Klopp.

.Informe elaborado con datos de Wyscout

El Tottenham se acordó tarde y una explicación alternativa de los goles esperados

En Analítica Sports hablamos varias veces de como los datos sirven para contradecir mitos en el deporte, en otras oportunidades, como esta, su función tiene más que ver con eliminar el “pareciómetro” y confirmar sensaciones que se tienen durante el partido.

En desventaja desde el segundo minuto de juego, pareció que el Tottenham tardó mucho en reaccionar y en generar situaciones de peligro. Y del otro lado vimos realmente poco del juego dinámico, ofensivo y fundamentalmente entretenido que mostró el Liverpool a lo largo de la temporada.

La verdad es que el partido decepcionó en buena parte de su desarrollo, no por falta de entrega por parte de los futbolistas, sino porque hubo pocas situaciones que se destacaran. ¿Como se ve cuando un partido tiene escasas llegadas de calidad a través de los datos? Con el gráfico que marca las dinámicas de los xG o goles esperados. Ya hemos hablado largo de este indicador, por lo que hoy vamos con esta variante que cruza la calidad de cada uno de los tiros con el tiempo de juego.

En el modelo de Wyscout, el penal de Salah tiene 0.83 probabilidades de terminar en gol, y el remate de Origi apenas 0.07 como se detalla en el gráfico. A su vez, el resultado “moral” de este partido a través de los xG es a favor de los Spurs 1.68 a 1.22 y entre los minutos 3 y 73 las lineas prácticamente no se mueven, lo que indica que hubo pocas chances de calidad durante ese tramo.

Además, se aprecia que el equipo de Pochettino recién puede pasar la línea del Liverpool cerca del minuto 80, y consolida su superioridad en el indicador cuando el score lo tenía con dos tantos abajo y Alisson consolidaba su condición de figura.

Se jugó poco: Tiempo efectivo de juego por debajo de las ligas europeas

Otra de las sensaciones, para quienes seguimos el partido por televisión, es que estábamos ante un juego con poco continuidad, no por reiteración de faltas, que fueron apenas 11 combinadas entre los dos equipos, sino porque los intentos del Tottenham eran mayormente cortados por el Liverpool con despejes en los cuales no se recuperaba la posesión directamente, sino que la pelota salía del terreno de juego.

En la práctica hubo 48 minutos y 30 segundos de tiempo muerto, y curiosamente también, 48:30 de posesión efectiva por parte de los equipos, distribuida de la siguiente manera: 31 minutos y ocho segundos para los Spurs y 17:22 para los de Klopp.

En efecto, proporcionalmente en la final se jugó el 50% del tiempo, cuando el promedio de la competencia según CIES es de 60.2%.  El tiempo efectivo de juego, en términos nominales, de las ligas europeas de élite se ubica en torno a los 53 a 55 minutos (recordemos el proyecto de la FIFA por llevar el fútbol a partidos de 60 minutos de tiempo efectivo).

 

Tottenham en modo pasivo y Liverpool errático

Otra de la cuestiones que impidieron que veamos un partido con más emociones, fue la excesiva pasividad en la tenencia de los Spurs. Mucho hemos hablado acerca de la influencia de tener una mayor posesión de la pelota en diferentes ligas del mundo, sin embargo en el partido del domingo el resultado favoreció al equipo que cedió la iniciativa.

Repasemos los números primera mente, el Tottenham dominó la tenencia en todos los tramos del juego y el Liverpool busco contrarrestar con pelotas largas y pases en profundidad, pero con bajo nivel de acierto en las entregas (con la excepción del fenomenal pase del arquero Alisson a Sane promediando el segundo tiempo), lo que hizo que los niveles de efectividad en pase se redujeran significativamente respecto al promeido del conjunto de Klopp en Champios League: del 81% que los depositó en la final, pasaron a un 70% con tramos cercanos al 60% en el partido de Madrid.

Más allá de que el equipo de Klopp haya estado poco efectivo con la pelota, no se puede negar que supo replegarse y no se dejó sorprender por un rival que venia teniendo rendimientos espectaculares en los últimos 15 minutos de los partidos definitorios. Es interesante entonces repasar como sostenidamente en el juego el Liverpool incrementó el número de pelotas recuperadas por minuto. Es decir, si bien sucumbió frente al dominio de los Spurs en el último tramo, supo contrarestarlo incrementando los robos, solidificando la marca y sumando interceptaciones.

Más sobre la posesión del Tottenham: el equipo realizó 417 pases efectivos contra 177 del Liverpool, ahora bien 41 de ellos los realizó el arquero francés Lloris, quien además recibió 36 cesiones por parte de sus compañeros. La comparación no es del todo justa, pero sirve para ejemplificar, los encargados de generar juego en el equipo blanco dieron menos pases que el arquero, Erikssen entregó 33 y Delle Ali (que jugó un rato menos) 26.

El plan del Liverpool parece haber funcionado cuando chequeamos que la principal conexión del Tottenham fueron los pases de Vertonghen a Alderweireld (24) y de Alderweireld a Vertonghen (19), además fue la dupla de defensores los que más tiempo y más veces intervenieron en el partido. Harry Kane recibió “apenas” 19 balones por parte de sus compañeros y solo 2 de su soció danes Erikssen y otras 2 de su compañero de ataque el coreano Son.

 

Tres jugadores claves en el Liverpool

Las tapas de los diarios se fueron con Salah y su revancha después de la lesión en la final de la Champions League 2018 contra el Real Madrid. Pero no fue el único que modificó diametralmente su escenario respecto al año anterior, el Liverpool contó con un partido consagratorio de su arquero Alisson, reinvidicando el puesto después de la noche negra de Loris Karius frente a Bale y Benzema. Alisson, a quien seguramente veamos en el once titular de Brasil en la próxima Copa América, realizó 9 atajadas (8 de ellas en el segundo tiempo) y estuvo particularmente preciso en los pases largos.

 

Otro puntal del Liverpool fue el defensor holandés Virgil van Dijk, que coronó una temporada inolvidable que incluyó el premio al mejor futbolista de la Premier League inglesa. Su partido incluyó 12 pelotas recuperadas (lider del juego junto a Robertson), 6 interceptaciones y 9 despejes. Si bien sufrió con los duelos aéreos (donde perdió más de lo que ganó), quedan en la memoria dos cruces claves antes Son y Harry Kane en el mejor momento de Tottenham en el partido.

Divock Origi, el héroe de ascendencia keniata, fue otro de los puntos altos del juego. Klopp sorprendió incluyendolo tempranamente por Firmino, y el delantero no falló, supo acomodar su cuerpo y mandar al fondo de la red la única chance clara que se le presentó. El jugador belga, que el domingo intervino 17 veces en 37 minutos en cancha, recibió 9 pases de sus compañeros y entregó solamente 3. no tiene números de goleador en su carrera, “apenas” 53 goles en 229 partidos, pero pasó a la historia con su contribución clave en las semis contra el Barcelona y por marca el gol que aseguró la sexta orejona para las vitrinas de Anfield.

 

Matías Conde

Data Analyst. Responsable de Analítica Sports Data.

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