Si el mundo llegara a acabarse, si pensamos que este hipotético fin podría darse alguna vez, posiblemente se hagan especulaciones sobre quién fue el mejor de tal o cual deporte en toda la historia de la humanidad. Podríamos afirmar algo categóricamente: en el fútbol no será Lionel Messi o Diego Maradona. Es más: lo más probable es que ese futuro emperador, esa gloria indiscutida, todavía no haya nacido.

Lewis Hamilton

Desde ANALÍTICA SPORTS presentamos con valentía, y una alta dosis de riesgo, esta hipótesis ya que en otros campos, como en la ciencia y la historia, se han demostrado planteos similares. Pensemos un segundo: ¿En cuántos deportes hay constantes discusiones sobre si algún jugador actual es el mejor de todos los tiempos? Podemos identificar el debate en al menos cinco disciplinas: fútbol (Lionel Messi y Cristiano Ronaldo), básquet (LeBron James), tenis (Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic), fútbol americano (Tom Brady y Aaron Rodgers), automovilismo (Lewis Hamilton). Y a decir verdad, hace diez años teníamos el mismo debate con otros personajes.

¿Qué nos dice esto? Una posible interpretación ,y una de nuestras hipótesis, es que el deporte, así como todo en la vida, está en constante evolución. Cada año sale un celular que supera al del año anterior, cada año la transmisión de tal o cual deporte muestra cosas que antes eran imposibles, cada año tenemos más esperanza de vida. La ciencia y la tecnología están al servicio de la humanidad y no hay razón que nos haga pensar que en el deporte vaya a pasar algo distinto.

Las estadísticas también sostienen la hipótesis: si nos basamos en números, tanto en deportes de equipo como en disciplinas individuales, vemos que muchos de los mejores atletas de la historia están activos actualmente

A medida que el deporte adquiere nuevos grados de profesionalización e incorpora conocimientos de otras disciplinas, como la ciencia de datos, los límites son cada vez más extremos ya que el entrenamiento y la vida de los deportistas obtienen nuevos horizontes y mejoras. No hay razón para pensar que este proceso acabará.

Las estadísticas también sostienen la hipótesis: si nos basamos en números, tanto en deportes de equipo como en disciplinas individuales, vemos que muchos de los mejores atletas de la historia están activos actualmente.

 

Primero lo primero: el fútbol.

Observemos la cantidad de veces que un jugador terminó en el podio de la votación del premio al Balón de Oro. En este caso, el dominio actual de los dos mejores jugadores del mundo es absoluto: Messi y Cristiano tienen 11 podios cada uno, mientras que sus seguidores más próximos tienen menos de la mitad.

Durante más de una década estos jugadores han estado entre los tres mejores futbolistas del planeta, y no hay muchas razones que hagan pensar que esto vaya a cambiar en el futuro cercano, en especial con el presente están teniendo en el Barcelona y la Juventus.

¿Qué es entonces lo que sorprende? No sólo la calidad (el debate de por qué el rosarino o el portugués podrían ser el mejor de la historia se debe más que nada a lo que hacen dentro de la cancha), sino al tiempo que llevan en la cima. Los grandes jugadores de la década pasada, como Ronaldinho, Shevchenko o Lampard no tuvieron un auge de 11 años. Ronaldo y Messi, apoyados por grandes instituciones y la ciencia, sí.

Teniendo en cuenta el nivel que muestra Mbappé siendo adolescente, ¿es tan ilógico pensar que se mantenga por al menos 12 años en la élite?

Tres hombres se reparten los récords en el tenis

Con respecto al tenis, veremos un número ya bastante conocido: la cantidad de Grand Slams ganados. Los tres tenistas más ganadores de toda la historia siguen activos y posiblemente sigan ampliando su ventaja. Hace algunos años, el récord de Pete Sampras parecía complicado de superar. Ya fue superado tres veces, e incluso Federer acumula prácticamente un 50% más.

En una nota anterior mencionábamos cómo el promedio de edad de la élite del tenis había aumentado significativamente en los últimos años, y en el caso del tenis, los 30 son los nuevos 25. Por más que Federer sea quizás algo irrepetible, ¿nos imaginábamos, quince años atrás, que un tenista de 37 años podía sostenerse en el Top 10 y qué sería el jugador a vencer en cada torneo?

¿Nos imaginábamos, quince años atrás, qué un tenista de 37 años podía sostenerse en el Top-10 y qué sería el jugador a vencer en cada torneo?

La potencial conclusión es la misma que en el caso del fútbol: el entrenamiento y la interdisciplina, entre otras cosas, ayudan a que los jugadores jueguen más, permanezcan más en las primeras posiciones y ganen torneos. Quizás en algunos años veamos jugadores llegando de 40 años en finales de Grand Slam.

La NBA y la convivencia de los mejores de la historia

En el caso del básquetbol usaremos una estadística avanzada llamada Box Plus-Minus (BPM), creada por Daniel Myers y que utiliza el rendimiento de los jugadores en los partidos para llegar a una medida de la performance relativa al promedio de la liga. Un BPM de 0 implica que el jugador es promedio, +5 es el nivel que suelen tener los seleccionados a uno de los tres quintetos ideales de la NBA, y -5 es muy malo.

Viendo sus carreras, el BPM más alto de la historia pertenece a LeBron James, y si uno llega a ver los 10 datos más altos, 5 pertenecen a jugadores activos. Es decir, hoy tenemos 5 de los mejores 10 jugadores en comparación con el promedio histórico de la liga. Es interesante ver que todos los jugadores retirados que aparecen en el Top 10 son miembros del Salón de la Fama y verdaderos íconos del deporte, como Michael Jordan, Larry Bird y Magic Johnson.

Cuando pensamos en los grandes artífices de la NBA, los que se han realmente destacado del resto, tenemos que estar agradecidos de las maravillas de hoy (los triple-doble de Russell Westbrook, el potencial anotador de James Harden, los triples de Stephen Curry) porque son fenómenos realmente especiales. Sin ser “el mejor” solo vean las habilidades de Harden en el video que está encima de este texto.

Desde edades tempranas, vemos casos de deportistas con juegos y cuerpos impresionantes y no dudo que cada vez veamos cosas más raras y especiales.

¿Y qué vemos de las nuevas generaciones? Giannis Antetokounmpo es un verdadero prodigio con un cuerpo impresionante; Ben Simmons es un base grandote y único; Karl-Anthony Towns es un centro innovador, que no sólo puede meter 20 puntos y tomar 20 rebotes, sino que también es capaz de tirar de todos lados; y qué decir de uno de los jugadores universitarios más prometedores, Zion Williamson, que parece ser un verdadero súperhombre.

Desde edades tempranas, vemos casos de deportistas con juegos y cuerpos impresionantes y no dudo que cada vez veamos cosas más raras y especiales.

La era de los récords en la NFL

Por último, veamos qué pasa en la NFL. Para mostrar nuestro foco, anotamos 20 ejemplos de récords que hoy tienen jugadores activos (de más está decir que hay muchos más, pero por cuestión de espacio, anotamos una cantidad limitada) y para enfatizar nuestro punto, sólo incluimos una marca relacionada con la dinastía de los Patriots.

Por marca algo: el pateador con más anotaciones de la historia sigue jugando y muchos de los mejores mariscales de campo de la historia también son deportistas activos. Los récords sobre eficiencia, pases completados y yardas están bajo apellidos de jugadores actuales. Es más: las marcas para jugadores novatos también las tienen jugadores jóvenes actuales (como Dak Prescott y Carson Wentz).

El pateador con más anotaciones de la historia sigue jugando y muchos de los mejores mariscales de campo de la historia también son deportistas activos.

Como en los otros casos, el entrenamiento, la tecnología y la ciencia no sólo colaboran al rendimiento de los jugadores, sino también a su durabilidad (sino pregunten en New England si están contentos con su mariscal de campo de 41 años).

Vimos cuatro ejemplos de deportes bien distintos en los que parte de sus elites históricas están conformadas por jugadores actuales. Esto no implica que el nivel general de los jugadores suba necesariamente, sino que sus mejores jugadores son cada vez mejores. Lo que ocurre se repite como un patrón: las estrellas, los dominantes, se separan cada vez más del resto de los atletas.

Por otro lado, viendo el caso de la NBA, teniendo en cuenta que el BPM mide la performance relativa al promedio de la liga, lo que identificamos es que la élite actual está mucho más separada del resto que en el pasado.

Como explicación de lo que vemos, se estima que LeBron James invierte 1 millón y medio de dólares de su bolsillo para entrenar y mejorar su cuerpo. Imaginen cómo impacta eso con la creciente y novedosa tecnología.

No sabemos si los mejores deportistas de la historia todavía no nacieron. Lo que si sabemos es que no queremos que el mundo se acabe, para poder verlos.

 

Nicolás García Aramouni

Analista Invitado