Rusia 2018 marcó un cambio en el lenguaje digital de la FIFA. Tal vez para siempre. La política de restricción de contenidos y el exceso celo por la captura de imágenes en los estadios, por parte de la prensa y de los aficionados, dibujó un nuevo escenario. La FIFA promueve ahora el uso de redes sociales y facilita la decisión de compartir los contenidos. En resumidas cuentas , la FIFA entendió cómo se comportan las audiencias y cuales son sus gustos y preferencias.

Esta novedad implicó el armado de una estructura digital muy poderosa. La FIFA ya no solo organiza el Mundial y vende sus derechos a las cadenas de TV. También genera su propio “storytelling” que compite sin prejuicios con los medios tradicionales. Los números hasta los octavos de final demuestran que esta original política tiene sus buenos resultados.

  • La aplicación del Mundial fue la más bajada en 128 países del mundo
  • Registró 130 millones de usuarios en su sitio web y con su app
  • Sumó más de 120 millones de seguidores en redes sociales
  • Agregó 250 mil nuevos seguidores en redes con los reporteros dedicados a las 32 selecciones participantes

 

Una vez que termine el Mundial se conocerán cifras todavía más apabullantes. La FIFA, luego de los escándalos del FIFAgate y la pérdida de patrocinadores, decidió preservar a las marcas que la acompañaban y les dio más contenidos exclusivos y un contacto directo con los fanáticos. El mensaje de la organización hasta Brasil 2014 estaba más orientado a los medios y a los propietarios de los derechos. Ahora le habla directamente al fanático y abre sus contenidos casi sin restricciones. Ese fue el gran cambio experimentado en Rusia 2018.

Redacción Analítica Sports

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