El equipo de Jorge Sampaoli se acercó más en el resultado que en el juego y en este contexto los datos se vuelven más relevantes para evaluar qué fue lo que sucedió en uno de los partidos más emotivos del Mundial.

En este Lab se resumen emergentes y se detalla lo más relevante de nuestra investigación de este partido de octavos de final de Rusia 2018.

  • El resultado es mentiroso I: Hay datos de sobra para mostrar que el equipo argentino (e incluso el francés) fueron extraordinariamente efectivos, el más simple y efectivo: Se pateó ocho veces al arco (no tiros desviados) y se hicieron siete goles.
  • El resultado es mentiroso II: El equipo argentino quedó cerca en el marcador y tuvo la última jugada para hacer la heroica, pero la calidad de las situaciones que generó fue muy pobre, y lo esperado de acuerdo a la métrica de xG es que hubiera convertido sólo un gol. ¿Suena complejo? Pensemos en los tantos de Di María y Mercado y la cantidad de veces que jugadas similares terminan en la nada.
  • El lugar en la cancha: Especialmente en el primer tiempo, Messi, Mercado, Pavón y Enzo Pérez jugaron por la misma zona (un cuadrante apenas pasando la mitad de cancha). El equipo llegó poco al fondo y extrañó referencias y apariciones en el área rival.
  • La velocidad en el medio es clave: Nuevamente la Argentina sufrió frente a un rival que propone ataques más directos y acierta en envíos largos. Si la idea era jugar a la espalda de la defensa francesa, a los europeos le salió mejor. Argentina con más posesión hizo menos.
  • Dárselas todas a Messi no alcanza: La solución que más se repitió en la previa (“Denle la pelota a Lio…”) resultó más compleja en la práctica. Al crack del Barcelona le llegó más la pelota de lo que el pudo entregar, la falla no esta en la cantidad de pases sino en la calidad y en los circuitos en los cuales se involucra.

Más acción que contenido

El primer punto que arroja el análisis de datos del encuentro de ayer, es que el partido tuvo casi tantos goles como situaciones, por lo que un análisis que parte desde el score final llevaría inevitablemente a conclusiones erróneas. En este caso no es una discusión ideológica-futbolera, aquí los datos son muy claros y no dejan lugar a otra posibilidad, incluso tomando indicadores más generales que detallamos en la primera tabla:

Se contabilizan 8 remates al arco (no desviados) en total, el único que no termina en gol es de Messi luego de una acción personal, por lo que hubo una sola atajada clara en todo el partido. Esto marca un nivel de eficacia (87,5%) extraordinario para un partido de estas características. Tampoco hubo una gran cantidad de centros (apenas 4 conectados, 2 por bando incluyendo el tiro del final argentino que no fue).

 

Statszone publicó datos completos en cuanto a remates y llegadas: 18 disparos contando los desviados entre los dos y 3 oportunidades claras de gol para Francia contra sólo una de la Argentina (los goles de Mercado y Di María no fueron considerados “Big Chances” por la empresa, esto tiene que ver con el indicador que explicamos más abajo)

 

Si este dato no termina de convencerlos, vayamos a una métrica más compleja como los goles esperados (xG) que explicamos en el primer Lab de este mundial y que se construyen sobre una base estadística de grandes dimensiones y permiten tener una aproximación a la cantidad de goles que se debieran haber convertido en el partido.

Como también comentamos previamente hay varios modelos, habitualmente tomamos el desarrollado por Michael Caley (@MC_of_A) con datos de Opta Sports ya que tiene en cuenta unas cuantas variables más que la posición de tiro, incluyendo la construcción de la jugada previa. Por ejemplo: Se le da, lógicamente, más peso a una jugada que termina con pase rasante que deja al rematador de cara al gol, que a un centro “a la olla” ciertamente más difícil de conectar por parte del equipo atacante).

El análisis de los xG le da a Caley un 1.6 goles esperados para Francia (excluyendo el penal) contra 1 de Argentina. El mapa a continuación tiene el detalle, las ocasiones en rosa son las que efectivamente se convirtieron y el tamaño corresponde a la estimación que ese tipo de remate tiene, si el indicador aún les resulta complejo, vealo de la siguiente manera, el remate de Di María desde lejos y con oposición tiene bajas posibilidades estadísticas de terminar en gol, por lo que suma menos al indice de xG y es representando por un punto pequeño (en rosa porqué fue uno de los goles), del otro lado el cuarto gol de Francia (por cierto muy parecido al tercero de Rumania en el EEUU 94) donde Mbappé remata solamente con la oposición del arquero y desde dentro del área tiene xG alto ya que hay históricamente más goles dese ese lugar y en esa situación que en la realizada por el ex Rosario Central. Prometemos más detalle sobre esta métrica (clave desde hace años en la Premier League) en breve en Analítica Sports.

 

 

Para aquellos que todavía no les queda del todo claro, y para los seguidores de este tipo de estadísticas, el análisis de los goles esperados del muy aburrido empate en cero de Dinamarca y Francia, apenas sumaron 0.4 entre ambos equipos (es decir, en el partido se esperaba menos de medio gol). Acaso sea cuestión de tiempo que en los grandes eventos la FIFA se decida por tomar una métrica de esta índole para terminar con los empates arreglados y ahorrarnos los pactos de no agresión, es tan sencillo como establecer un umbral de xG mínimo que de no cumplirse en el partido impida a ambos equipos sumar puntos.

Otro modelo de xG, que trabaja sobre los mismos datos pero utiliza un algoritmo alternativo (con menos hincapié en la jugada previa al tiro al arco) para darle el peso a cada uno de los remates, es el desarrollado por la cuenta @11tegen11 . La cantidad de goles esperados aquí también esta claramente por debajo del resultado final y da como ganadora a Francia.

Esto es último no es un detalle menor, ya que el análisis incluye adicionalmente un estimativo de las chances de cada equipo de llevarse el partido en base a los xG, y claramente Francia domina el indicador con un 72% contra apenas un 8% de Argentina. Los datos duros dan cuenta de que Francia dominó y fue más que la selección sudamericana, a pesar de las declaraciones del técnico argentino que insistía en que su equipo tuvo chances hasta el último minuto.

Estar cerca (no siempre) es muy bueno

El cambio de esquema del entrenador y la chance de ver a Messi de falso 9 emulando aquellas temporadas inolvidables del Barcelona, se llevaron buena parte de la discusión en la previa. En la práctica, y especialmente durante el primer tiempo se lo vio al diez argentino sobreponerse posicionalmente con Pavón, muy cerca de Enzo Perez y con Mercado invadiendo el mismo espacio, los mapas de calor así lo indican especialmente cuando consolidamos la posición de los cuatros jugadores, que pasaron buena parte de la etapa inicial en el primer cuadrante de la zona de ataque con pocas llegadas hasta el fondo:

Francia, salvo el rato que se vio en desventaja, le entrego la pelota a la Argentina. Esto puede verse en los indicadores de posesión y cantidad de pases. Comentario al margen, eso bien podría consolidarse en uno sólo rubro. ¿Qué es tener la posesión de la pelota sino tocar entre jugadores del mismo equipo?, es lo que hay que pensar. El equipo de Sampaoli estuvo puntualmente efectivo en el ultimo tercio (incluyendo dos asistencias de Messi) y eso quizá explique parte de su efectividad en la porteria contraria, aunque hubo también mostró cierto abuso del juego hacia atrás, contrariamente a lo hecho por el seleccionado francés

Las diferencias en el manejo del mediocampo están mas asociadas a la velocidad y la cantidad de toques que preciso uno y otro equipo, donde la dinámica y simplicidad de Kanté y Pogba prevalecieron sobre el juego más posicional y previsible de Banega y Mascherano. Párrafo aparte para este último, a quién no podrá reprochársele nunca su capacidad de entrega, pero si debe analizarse el tipo de juego (especialmente en ofensiva) al que ha llevado su participación y relevancia en la selección argentina.  Yendo a los números, los franceses acertaron 19 pases largos contra 10 de la Argentina (que cómo vimos tuvo más la pelota y por ende hizo más pases). Algo similar había sucedido en la derrota con Croacia donde también el equipo de Sampaoli sufrió el juego directo del rival que cedió terreno y pelota.

Además los europeos dominaron en el apartado de recuperaciones}, con 4 jugadores dentro del top5 del partido: Pogba (10), Umtiti, Kanté y Mbappe (todos con 5) ¿El argentino que más recuperó? Mascherano con 8.

Dribles, el dato clave de Mbappé

A recién 24 horas del partido,  hay poco para agregar del juego de delantero del PSG, que desde el minuto uno enloqueció a la defensa Argentina con su velocidad y su capacidad de resolución ¿El dato saliente? Lideró el indicador de gambetas con 7 y 54% de efectividad en sus intentos, Messi con 3 (50%) fue su principal perseguidor.

Para la estadística histórica:  Mbappé es el primer teenager que hace dos goles en un mundial desde Pelé en Suecia 1958.

La construcción de vínculos como eje del juego en equipo

Una constante a lo largo del mundial fue que Argentina tuvo más la pelota y por ende, realizó más pases que sus rivales, sin embargo los circuitos de juego no terminaron de ser del todo claros y el partido con Francia no fue la excepción, una vez más y pese a convertir tres goles, Argentina generó pocó y concentro la pelota en jugadores no ofensivos.

Tagliafico y Otamendi habían sido preponderantes en juegos anteriores, en el duelo de octavos le tocó a Mercado ser el jugador central (recordemos, en nuestro indicador basado en análisis reticular, corresponde al futbolista que más pases da y recibe), Otamendi y Banega cuya participación creció en el segundo tiempo, completan el podio.

En este marco las conexiones más habituales del equipo argentino fueron Otamendi a Mercado (20), Mercado a Enzo Pérez (16) y Mercado a Messi (15).

Un dato no menor del hombre del Barcelona (y algo similar sucedió con Ever Banega), es que recibieron bastante más pelotas de las que entregaron, por lo que no habría una falla en el primer pase en cuanto a la cantidad (Enzo Pérez y Mascherano claves en este apartado), aunque la imposibilidad de seguir construyendo en la jugada posiblemente indiquen que la calidad de ese primera entrega, sea por la velocidad del toque o la zona de recepción, es más baja de lo necesario para un juego fluido. ¿Lo quieren más simple? El “Denle la pelota a Messi” que nos cansamos de escuchar en la previa no alcanza sino se tiene cuenta el cómo y donde le llega el balón.

El pizarrón de ANALITICA SPORTS  muestra los pases entre los jugadores (siempre que se hayan dado 2 o más): a mayor es el grosor de la flecha más es la cantidad de pases, y el tamaño del nodo que acompaña a cada futbolista indicad su centralidad en el juego (mayor tamaño = mayor relevancia)

El análisis de los clusters o subgrupos aplicando el algoritmo Newman (aquí lo que buscamos es ver grupos de jugadores que se pasan la pelota con mayor recurrencia entre ellos) dentro de la red del equipo argentino, distingue por segunda vez en la copa (la otra fue en el primer tiempo vs. Nigeria), tres agrupaciones al interior de la selección, donde nuevamente vemos a Messi vinculado mayormente con Pavón, Mercado y Enzo Pérez.

Fuentes para este informe

Herramientas Utilizadas

  • Tableau Public – Visualización datos generales
  • R Studio + ORA – Visualización de redes.
  • Flourish Studio – Visualizaciones pases.
  • Datawrapper – Visualizaicones pases.

 

Matías Conde

Data Analyst. Responsable de Analítica Sports Data.

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