La realidad virtual ya está disponible en la caja de herramientas del deporte. Dejó de ser algo exuberante para convertirse en un sistema vital para entrenar características como la toma de decisiones. En ella se apoya SoccerDream, una startup española que desarrolló una plataforma que apela a la realidad virtual para trabajar principalmente en la formación de futbolistas juveniles de entre 11 y 14 años.

Andreu Bartoli (CEO Soccer Dreams)

A través de una serie de ejercicios, el sistema reproduce escenarios habituales en el campo de juego donde el jugador, con el casco puesto, puede trabajar el posicionamiento táctico y la velocidad al momento de elegir la opción correcta, entre varias situaciones. SoccerDream trabaja con los juveniles del Inter de Milan y con chicos en academias de Estados Unidos, China y España. “Entrenamos habilidades fundamentales para los jugadores en formación, como la identificación de espacios en el campo. Eso hace que nuestra herramienta sea aplicable a cualquier sistema de juego”, dice Andreu Bartolí, el CEO de la compañía con sede en Barcelona, en diálogo con ANALITICA SPORTS.

A través de una serie de ejercicios, el sistema reproduce escenarios habituales en el campo de juego donde el jugador, con el casco puesto, puede trabajar el posicionamiento táctico y la velocidad al momento de elegir la opción correcta

“La idea viene junto con mi cofundador, Carlos Romagosa, que trabajó en La Masía y en el PSG. Buscamos trasladarle al mundo el tipo de fútbol que vienen practicando Barcelona y cada vez más equipos en el último tiempo. Es un tipo de juego que le da mucho valor a los aspectos cognitivos y tácticos de los jugadores y del equipo, más allá de la parte técnica y física. Nos preguntamos de qué manera podíamos llevarle esto al mundo, y entendimos que la mejor manera es la tecnología. ¿Y cuál es la mejor tecnología para hacer eso? La realidad virtual, porque demostró en muchos otros aspectos, antes de demostrarlo en el fútbol, que el aprendizaje cognitivo adquirido ahí es transferible al mundo real. Entonces vimos que si se usaba en otros campos también debíamos usarlo en el fútbol para asegurar que futbolistas de todo el mundo, sobre todo jóvenes en su etapa de formación, puedan desarrollar sus habilidades de una manera similar a cómo se está haciendo en las mejores academias del mundo”.

 

 

“SoccerDream mejora las decisiones que se toman en el campo, y esa mejora depende de cada habilidad en concreto. Esas decisiones pueden ser muchas, como a quién pasarle el balón, dónde ubicarse en el campo o cuál es su oponente directo. Trabajamos sobre cuál es el compañero mejor posicionado, los espacios que se crean y desaparecen del campo y, teniendo en cuenta esto, cuál es la mejor decisión que puede tomar”.

“Practicamos la toma de decisiones con ejercicios virtuales. Son trabajos que simulan situaciones en el campo o que ponen al jugador en problemas futbolísticos similares a los que se enfrenta en el campo. Así, el jugador toma muchas decisiones en poco tiempo que lo ayudan a desarrollar una habilidad para acelerar su toma de decisiones en el campo. Es decir: entrenar una hora en SoccerDream te genera las mismas tomas de decisiones que podrías estar tomando durante 10 horas en el campo de juego porque te pone en situaciones futbolísticas de forma continua y rápida”.

“Uno de los usos que tiene esta tecnología es que los jugadores lesionados pueden seguir entrenando: pueden continuar jugando en esa cancha virtual donde solo necesitan utilizar la parte cerebral y no el resto del cuerpo. Mantenerse activo en esa parte tiene un gran beneficio. Aunque todavía no tenemos publicaciones científicas, se prevé que, una vez que el futbolista vuelve a jugar, le requiere menos tiempo estar al 100% desde la atención y percepción”.

“Practicamos la toma de decisiones con ejercicios virtuales. Son trabajos que simulan situaciones en el campo o que ponen al jugador en problemas futbolísticos similares a los que se enfrenta en el campo…”

“El Fútbol IQ es un coeficiente que creamos para que con un simple número se pueda clasificar a un jugador en lo referente a su inteligencia futbolística, lo cual significa sus habilidades tácticas. Dicho esto, se calcula a partir de su coeficiente intelectual futbolístico según su capacidad en tres áreas diferentes: reconocer espacios, identificar al contrario en lo referente a dar soporte a tus compañeros, y la posición del jugador respecto al equipo. El sistema mide dos veces por segundo todas las decisiones que toma el jugador en el entorno virtual: dónde mira, cómo mueve la cabeza, qué posiciones ocupa, cuál es la relación entre esa posición y el entorno (compañeros, contrincantes, portería y balón), para entonces juzgar qué tan buena o mala es esa posición o decisión. Sacamos una media de eso en cada uno de los ejercicios, y luego lo que hace a lo largo del tiempo, y eso nos da el Fútbol IQ…”

“Esto sirve para ver la evolución del jugador y, de alguna forma, para comparar jugadores. De todos modos, no es lo más relevante: lo importante es que el entrenador lo use como crea pertinente, que identifique el valor. Que un jugador tenga Fútbol IQ de tanto no significa que sea tanto mejor que otro. Un futbolista tiene muchas características y esta es una de ellas”.

“Parte de nuestra visión –y sería un sueño a realizar- es que el Fútbol IQ sea un factor a evaluar a la hora de determinar la cotización de un jugador. Todavía es prematuro decirlo, pero si con el paso de los años el número de usuarios va creciendo y se va demostrando que los jugadores con mayor IQ son los que más éxito tienen en el campo, obviamente que se convertirá en una buena herramienta de scouting”.

Nicolás Rotnitzky

Redactor Analitica Sports

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