Footters irrumpió en España para ocupar un baldío en las transmisiones deportivas: llegó para transmitir lo que nadie podía ver. La empresa española, elegida entre las 10 mejores startups del mundo en la edición 2019 del South Summit, emite los encuentros de la Segunda División B y Tercera División de España, además de la Liga Premier de México. En los próximos meses desembarcará definitivamente en Argentina para dar los juegos de la reserva de la Superliga: en junio, en una especie de avant premiere, dieron la final de la cuarta división entre River y Boca.

Julio Muñoz, CMO de Footters: “Queremos entrar en mercados que no están saturados. Que tienen muchos aficionado,s pero que son activos ociosos que todavía necesitan que   alguien los ponga en valor”

La plataforma es un cajón repleto de fútbol, y surgió desde la experiencia personal de sus creadores: “Creemos en el fútbol de cercanía porque, de alguna u otra manera, los que estamos metidos en el proyecto estamos muy vinculado a ese fútbol de gente joven o de categorías inferiores. Pero también descubrimos que había un océano entero lleno de peces: había muchos usuarios que estaban fragmentados por el Madrid-Barcelona aquí en España que tienen muchas masas más grandes. Pero aquí hay muchos más equipos. Sabíamos que si sumábamos esas pequeñas audiencias, al final construíamos una masa crítica importante. En la Segunda B y la Tercera nos hemos dado cuenta que ese usuario estaba eclipsado porque los grandes medios solo hablaban del Real Madrid y el Barcelona. Pero ese usuario existía y estaba desatendido. Ahora nosotros estamos emitiendo partidos que antes los aficionados de esos equipos ni siquiera sabían cómo quedaban. Y gracias al trabajo que estamos haciendo pueden ver el encuentro directamente en su teléfonos móviles, en sus iPads, en donde sea”, dice Julio Muñoz, Chief Marketing Officer de Footters, en una entrevista con ANALITICA SPORTS.

 

-Ustedes están yendo a cazar el fútbol de menor calidad, de niveles más bajos. Además de los hinchas de esos equipos, ¿hay gente interesada en esos torneos?

-Piensa en el aficionado directo de ese equipo que es abonado de cancha, ¿no? En España somos 45 millones de personas: nosotros hicimos un estudio y estimamos que existe un universo interesado de prácticamente de 3 millones, contando la cantidad de abonados de los clubes y las audiencias. Es un universo grande. Pero además hay mucha gente que, como en Argentina, debió emigrar por las circunstancias. Muchos usuarios se vinculan con su tierra viendo al equipo de su pueblo o de su ciudad. Aparte, hay un componente importante para los clubes que es la detección precoz del talento. Por ejemplo, el Real Madrid fichó a Marco Asensio del Mallorca por 3.5 millones, y si lo vendía al año siguiente lo vendía por 90. Nosotros tenemos jugadores que empiezan a despuntar con 17, 18 años, y van a ser estrellas en 3 años. A nivel de scouting, una plataforma como Footters es interesantísima porque los ojeadores pueden ver qué jugadores empiezan a despuntar sin necesidad de pegarse palizas de viaje, de inflar los precios porque los equipos reconocen que hay ojeadores siguiendo en vivo a cierto futbolista.

 

 

-¿Qué oportunidad detectaron y qué pasos fueron tomando hasta desarrollar la empresa hasta el nivel que está hoy?

-La idea original era ir a un fútbol todavía más bajo en cuanto a categoría porque supongo que en Argentina pasa igual: cuando tu hijo dice que quiere jugar al fútbol, los padres tienen que estar invirtiendo los fines de semana en acompañar al niño. Detectamos una necesidad de mercado porque había muchos padres que se inflaban de hacer kilómetros para ver a sus hijos, y alguien que invierte el fin de semana con el coche para ver un partido, probablemente estaría dispuesto a pagar 3 euros por el streaming de un partido. Eso sumado a que los clubes no tenían que hacer nada porque, en el modelo inicial, solo debían grabar el partido con un teléfono, emitirlo, y nosotros repartíamos costos. El primer problema fue que los clubes de barrio tienen tan pocos recursos que ni siquiera contaban con una persona que pudiera encargarse de grabar el partido. Entonces dimos un segundo paso que fue encargarnos nosotros de la producción: empezamos a contratar proveedores en los partidos que veíamos que pudieran tener más interés. La clave fue decirles a los clubes que iban a tener beneficios sin hacer absolutamente nada, simplemente abrirnos las puertas para que el cámara entrara. Ahí ya empezamos a ver que los retos que teníamos se iban superando y que había una audiencia cada vez mayor. Los clubes de Segunda División B conocieron nuestro proyecto y dijeron: “Coño, si estás emitiendo partidos de chavales de barrio, a mí no me emite nadie y yo meto 3 o 4 mil personas en el campo, ¿por qué no lo hacemos nosotros?”. Así empezamos a entrar en clubes cada vez mayores. Había un hueco de derechos televisivos que nadie se había dado cuenta que existían y de repente entramos en ese ecosistema con mucha facilidad porque nuestra solución beneficiaba al club porque tenía un activo distinto que era la emisión de sus partidos, y además generaba dinero por no hacer nada porque el partido lo tenía que jugar igual. Los futbolistas estaban encantados porque tenían un escaparate distinto a la hora de que los encontraran agencias de scouting y podrían tener un posible fichaje más fácil. Y sobre todo los aficionados, que de repente veían que si antes les costaba encontrar cómo había quedado el partido, ahora podían verlo entero con amigos, con familia, en cualquier parte del mundo y por un precio justo. Nos hemos encontrado que la gente nos aceptó con muchas ganas. Ahora mismo tenemos 150 clubes firmados en España, damos partidos de la liga Premier de México, este año desembarcamos en Argentina, y hay federaciones llamándonos constantemente porque al final lo que hacemos es poner en valor a una competición. Con la entrada nuestra en la ecuación sale ganando todo el mundo.

-Ver los partidos en una computadora o en un teléfono significa un gran cambio de hábito de consumo. Si bien para las nuevas generaciones es más natural, para los más grandes no lo es. ¿Cómo penetraron en las generaciones analógicas?

-Nuestro público que se adaptó más rápido fue la gente joven. A ellos pudimos entrar a través de redes sociales, de aplicaciones, de todo este lenguaje. Nuestro gran reto era acceder a ese otro público que no tenía relación con la información digital. Y hay otra cuestión: a estos campos va mucha gente mayor, muchos abuelos. ¿Y cómo llegas a ese público que no tiene Twitter, Facebook, o Instagram y que como mucho tiene Whatsapp? Ese fue nuestro gran reto de este año. Y la verdad es que después de darle muchas vueltas, conseguimos una solución que nos funcionó como un tiro: el salto de lo digital a lo analógico lo logramos a través del abono físico de los clubes. Llegamos un acuerdo con los equipos que tenemos y en el dorso del carnet ponen: “Los partidos del Don Benito, por citar un caso, se emiten en Footters y por ser socio tienes un descuento del 50% con este código”. Ese objeto, ese abono, es lo único que sabemos que va a llevar el aficionado al campo de juego. Entonces queríamos estar ahí. ¿Qué pasó? Que el típico abuelo, padre, o el joven que no tenía mucho hábito digital, cuando vio esto, le llegó el mensaje. Nosotros dimos el paso en que los abuelos que nos vieron en el abono quieren empezar a ver los partidos. Y dimos un salto grandísimo porque conseguimos penetrar en el público mayor que, quizás, un día llueve y no quieren ir al campo a mojarse, y que también puede ver los partidos como visitante de su equipo.

“El club sabe que mientras más abonados a Footters consiga, más dinero recauda. Porque un porcentaje grande del abono va directamente al club. Nos dejan poner una mesa con una persona porque saben que de cada alta de 35 euros, se llevan 15 o 17..”

 

-Y ahí quería entrar con el caso Salamanca: hay puestos de venta de abonos de Footters en el club. ¿Los clubes les permiten vender? ¿Qué importancia tiene para ellos que ustedes vendan suscripciones?

-Era la otra gran medida para salir al mundo analógico: tener a una persona física que resolviera dudas, que explicara el proyecto. El club sabe que mientras más abonados a Footters consiga, más dinero recauda porque un porcentaje grande del abono va directamente al club. Nos dejan poner una mesa con una persona porque saben que de cada alta de 35 euros, se llevan 15 o 17. Entonces, claro: al final eso hace una bola donde nosotros cada vez tenemos más usuarios y el club cada vez recibe más dinero y todo el mundo termina contento. Por otro lado, las instituciones que rigen el fútbol, en este caso la Real Federación Española, está encantada porque está poniendo en valor a una competición y es más sencillo encontrar a un patrocinador. En fin: se abre un universo de posibilidades de rentabilización que antes no había.

 

 

-Muchos futbolistas como Adrián y Negredo son inversores de Footters. ¿Por qué creés que apuestan en la empresa?

-Están ellos y estamos en negociación con varios. Para ellos es una oportunidad de negocio básica: nosotros, en el último año, multiplicamos nuestra valoración por siete u ocho. Tenemos 140.000 usuarios registrados, que son activos y están dispuestos a pagar por un contenido que tenemos, que cada vez entran más. Y sobre todo porque para un futbolista Footters es una opción buenísima porque pueden estar cerca del proyecto e intervenir. No es que nos hayan dado músculo financiero y ya, sino que están pendientes, tienen sus usuarios, le hablan de Footters a otros futbolistas (Adrián, por ejemplo, le habló a Chicharito cuando empezamos a transmitir en México porque jugaban juntos en West Ham) y nos dicen qué cosas ven bien, qué cosas ven mal, qué cosas les pueden interesar más a los jugadores. Nos ponen en contacto, por ejemplo, con gente como Monchi, el director deportivo del Sevilla, para que nos diga qué necesita para su área de scouting. Al final el dinero está ahí: llamas y si presentas un plan de negocios que en un tiempo, si pones 10 te vas a llevar 14, hay gente que apuesta. Pero nosotros queremos inversión que nos aporte valor: que sea gente relacionada con el fútbol o con los derechos televisivos para que nos dinamice la empresa además de apoyarla económicamente. Para los jugadores también es un poco sentirse útil y apoyar los campos y los equipos modestos que al final es de donde ellos salieron.

 

 

-¿Por qué decidieron entrar en Argentina?

-La idea de entrar en Argentina es porque tenemos muchos vínculos empresariales allí, y sobre todo porque es el país más pasional en la relación con el fútbol. No tenía sentido para nosotros, en cuanto identidad del proyecto, ir a intentar a hacer la Primera División porque no nos dedicamos a eso: lo hacen muchos y mejor que nosotros; o no, pero hace más tiempo. Queremos entrar en mercados que no están saturados, que tienen muchos aficionados pero que son activos ociosos que todavía necesitan que alguien le pegue un puntazo y los ponga en valor.

“Mi sueño es que tu puedas grabar el partido de tus amigos y que se te de 10 dólares por grabarlo. Que puedas etiquetar a los que jugaron ese día, que puedas cortar tu gol, tu regate… Tenemos la suerte de que los avances tecnológicos permitan que cualquier chaval tenga un teléfono móvil que grabe en 4K, y al final, con la entrada de 5G, puedes hacer un directo perfectamente…”

-En términos de contenido, ¿se imaginan expandiéndose en este fútbol ‘long tail’ o yendo a buscar contenido premium?

-No, no, no. Nuestro CEO, Julio Fariña, siempre dice que el techo de Footters está en el suelo. De crecer, lo haremos hacia abajo. Fijate, y esto lo dice Julio Muñoz: mi sueño es que tu puedas grabar el partido de tus amigos y que se te de 10 dólares por grabarlo. Que puedas etiquetar a los que jugaron ese día, que puedas cortar tu gol, tu regate, tu parada. Tenemos la suerte de que los avances tecnológicos permitan que cualquier chaval tenga un teléfono móvil que grabe en 4K, y al final, con la entrada de 5G, puedes hacer un directo perfectamente. Ese es nuestro horizonte. No creo que tengamos que ir, y de hecho lo planteamos en reuniones directivas, a competir por la Champions. No tiene sentido. Es gente con más recurso que lo hace. Nosotros somos buenos mirando a donde nadie mira.

Nicolás Rotnitzky

Redactor Analitica Sports

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