• El rol del GPS en el fútbol.
  • ¿Es bueno que los cuerpos técnicos sean cada vez más amplios?
  • Las medidas de la MLS para emparejar el campeonato.

Matias Almeyda toma la llamada de Analítica Sports luego de analizar al rival que San José EarthQuakes debía enfrentar en la MLS. El equipo de Almeyda, días después, le ganaría 1 a 0 a FC Cincinnati. En la ciudad californiana, la misión del ex técnico de River y Chivas de Guadalajara es la misma de cualquier entrenador de fútbol del mundo: potenciar a sus jugadores y minimizar el margen de error frente a los rivales, tal vez la expresión más utilizada cuando se trata de estudiar las posibles contingencias que puede generar el equipo contrario.
“Estaba mirando toda la parte individual del equipo que voy a enfrentar el sábado. Estudio los últimos partidos de la parte individual: cada vez que tocaron la pelota con imágenes del sistema que tengo de videoanálisis, con los cortes que quiero que me haga el cuerpo técnico. Entonces podés analizar todo lo que vos querés: laterales, tiros de esquinas, goles en contra. Lleva tiempo, pero ahora está todo”, comenta Almeyda. Su trabajo como entrenador está atravesado por la tecnología. De eso conversa ahora con ANALITICA SPORTS.

Matías Almeyda durante su presentación como DT de San José Earthquakes

-Tu carrera como entrenador comienza con River en 2011. Ya en ese entonces usabas la tecnología que estaba disponible para tu trabajo. ¿Cómo era eso?

-Cuando comencé como técnico en River, luego de haber estado en Italia y un tiempo en Noruega, vi cómo se empezaban a usar algunas tecnologías. Entre ellas, el GPS. Una vez que llegué a River pensé que eso lo teníamos que tener porque a nivel europeo se utilizaba mucho y empezamos a usarlo. El GPS lo que logra, para un entrenador, es ofrecerte algunos datos. Sobre todo en qué me detengo yo: en la alta intensidad. Porque podemos mirar un montón de valores, pero a mí el que realmente me sirve como entrenador es el de la alta intensidad. Cómo entrena un jugador, hasta dónde puede llegar, qué se puede corregir. Pero yo por un GPS ni pongo ni saco a un jugador. Es información, nada más. Digamos que cada vez tenemos más información. Lo utilizo desde ese lugar pero no para poner o sacar a un jugador.

– Cuando hablás de alta intensidad, sabemos que son momentos puntuales de un partido. ¿Con qué otro tipo de información cruzas los datos de GPS para que tengan valor?

– Digamos que no tomo una decisión por esta especie de datos, yo entreno al jugador todo el día y el ojo se te va afinando como para no necesitar estar detrás todo el tiempo del GPS. En ese sentido, lo utiliza más el profe, Guido Bonini. Lo utiliza un poco más él con todos estos valores que te digo. Pero con un sentido específico: si hay jugadores que juegan por afuera en determinado sistema, seguramente buscaremos entrenarlo más a una alta intensidad porque sus pasajes por afuera tienen que ser de ida y vuelta, a diferencia de un defensor. Entonces el GPS está bueno porque es información, pero tampoco es que ha salvado al mundo del fútbol. Te da un poco más de información como el videoanálisis, como estudiar de repente más a un rival individualmente y colectivamente. Es un complemento de lo que es un trabajo en equipo. Ahí lo encuentro yo.

“También sucede que el videoanálisis lo hace un montón de gente, hoy son todos videoanalistas en fútbol. Quienes debemos hacer el análisis, para mí, somos los entrenadores. Porque estamos analizando lo bueno y lo malo de lo que nos gusta a nosotros..”

-Los datos no son los únicos elementos que tomas en cuenta para la toma de decisiones, pero no desconoces la importancia de la tecnología en este momento del fútbol…

– No, para nada. Me gusta y sé que es necesario. Porque si vamos a un control de los kilómetros que hicieron durante la semana, después hay una diferencia entre aquellos que juegan 90 minutos y aquellos que tenemos dos días parados. Por intermedio del GPS, podemos igualar cargas en ese sentido. Entonces el lunes quienes no jugaron corren un poco más, y ahí va la alta intensidad que buscábamos en metros. Si hacemos un trabajo con pelota es diferente al que hacen aquellos que jugaron. Le sacamos provecho, nos ayuda bastante pero no va a suceder que tome una decisión porque un jugador la rompa con el GPS y después no se la pase al compañero.

-¿Qué herramienta usás de videoanálisis?

-Tengo una que compré en su momento en River pero no te voy a decir la marca para no hacerle publicidad (se ríe). En River fue todo un acontecimiento. Yo le había pedido al club si podía comprar la herramienta y no pudo comprarla. Entonces lo compré yo. Hoy te asociás a alguna de estas empresas y tenés un montón de posibilidades de hacer videoanálisis. También sucede que el videoanálisis lo hace un montón de gente, son todos videoanalistas en fútbol. Realmente quienes debemos hacer el análisis, para mí, somos los entrenadores. Porque estamos analizando lo bueno y lo malo de lo que nos gusta a nosotros. No se trata nada más de pasar mucho tiempo mirando videos. Pero viste que el fútbol es muy generoso: nos da la posibilidad a todos de poder trabajar, somos cada vez más y en cada vez más lugares. Hoy tenés los famosos scouting, que por equipo hay algunos que tienen tres o cuatro, y está bueno porque tienen laburo. Pero todo se ha vuelto demasiado tecnológico y no todos están tan “aggiornados” como para hacerlo.

-¿Para vos es productivo que los cuerpos técnicos sean cada vez más grandes, con gente que viene también del análisis de datos y de otras ramas que no son necesariamente del deporte?

-Si, en algún aspecto me gusta. Yo tengo un cuerpo técnico numeroso ya desde cuando arranqué en River. Cuando inicié mi carrera como entrenador consideraba que tenía que tener tanta cantidad de personas. No una exageración, pero sí cuatro, cinco o seis. Partir de la base de que tenés dos profesores, dos o tres ayudantes, un entrenador de arqueros y tenés que tener un video analista tuyo. Ahí sí considero que ese es un cuerpo técnico. Ya cuando pasa más gente, creo que es demasiado. Por eso el fútbol cambió, porque antes los entrenadores hacían de preparadores físicos, de videoanalistas y todo uno solo no puede. Entonces se trabaja en equipo. En su momento yo también puse un biólogo en River (se refiere a Estanislao Bachrach) y se reían de mí. Yo al fútbol lo voy entendiendo desde otro lugar: cuanto más inteligentes sean los jugadores, más rápida tendremos la respuesta nosotros, sus entrenadores. Este es un trabajo más de equipo. Hoy el fútbol no lo podés trabajar más solo. Hay muchos cuerpos técnicos que van cambiando permanentemente. Entonces cambiás un profesor, tu ayudante, tu entrenador de arqueros. Ahí también hay algo extraño. Porque es como que cuando uno es entrenador también está entrenando la mente de aquellos que están con vos porque vos tenés que estar bien tanto para ellos como para los jugadores.

-Si vos le tenés que explicar algo a un futbolista, ¿le mostrás los datos? ¿lo que vos ves lo apoyás?

– Si, todo. Porque aparte, y te lo digo porque fui jugador, el fútbol sigue siendo lo mismo: si a un jugador lo agarra un entrenador y le dice: “Mirá vos no cerraste en aquel minuto, en aquella jugada, ¿te acordás?” El jugador te va a decir: “Ah, sí, pero lo que pasó es que estaba mi compañero entonces yo no sabía”. Los que usamos el videoanálisis lo exponemos, pero para corregir y no para juzgar, para decir con imágenes: “¿Viste esta jugada del minuto 21? Este sos vos…”. Y cuando hacés que lo mire ya obviamente sirve como corrección.

“El fútbol cambió desde que está Cristiano Ronaldo, hay que agradecerle: se empezó a levantar la remera y se marcaba, se ponía todo musculoso… Entonces los jugadores lo copian, es la verdad..”

-La sensación es que los jugadores están cada vez más interesados en conocer sus datos. Los preparadores físicos nos aseguran que les piden verlos en los entrenamientos..

-El fútbol te cambió desde que está Cristiano Ronaldo. Hay que agradecerle: se empezó a levantar la remera y se marca, se pone musculoso, se traba. Y los jugadores lo copian, de verdad. Arrancaron todos a tener ese físico porque se hacen más lindos, porque llegan las vacaciones y se matan para ir a la playa y ser admirados, y también porque tenés aquellos a los que les sirve porque el fútbol se les hizo más dinámico. Son modas, y ahora hay que ver cómo las utilizamos. Hoy nosotros tenemos lo que es la alimentación, que es tan importante porque si no te alimentás bien nunca vas a poder dar los datos al GPS. Y si no das los datos al GPS es un equipo que es dinámico se te puede complicar. Y ahí entra el preparador físico con la prevención de ejercicios para fortalecer. Por eso digo que hay un trabajo en equipo. Yo no soy preparador físico y ni opino: le digo al profe que quiero un equipo rápido, dinámico y ya está. Está pasando mucho eso, está bueno todo lo que está saliendo pero siempre depende cómo lo uses. Y la importancia que le das y si realmente le sacás el provecho y no lo hacés por una moda. En este caso los jugadores también: si les gusta porque dicen “corrí a la perfección 10 kilómetros” y se comparan con los de Europa en la alta intensidad, o si lo hacen por algo más. Pero ya hay algo bueno en que ellos quieran interpretar lo que significa el GPS porque les hace trabajar su cabeza y no solamente patear una pelota.

“La MLS pide opinión a cada jugador sobre cómo se puede mejorar y están muy abiertos al diálogo. Además tienen  muchas reglas que son justas..”

 

-A la distancia, en ciertos aspectos, parece que la MLS se asemeja más a los deportes norteamericanos que a cómo es el fútbol en otras partes…

– Hay algunas cosas que están muy buenas con respecto a como copian a NBA, cómo organizan el sistema universitario y cómo hablan todos los entrenadores. La MLS le pide opinión a cada jugador sobre cómo se puede mejorar: están muy abiertos al diálogo, más allá de que las decisiones finales las toma la liga. Después hay muchas reglas que son justas. Por ejemplo, acá las distancias son largas de verdad: tenés viajes de cinco o seis horas para ir a jugar un partido. Entonces un equipo como el (Los Angeles) Galaxy, que es una franquicia de millonarios, no puede viajar en vuelos privados: la liga autoriza dos vuelos privados a todos los equipos. Entonces no hay diferencia. La liga le da cuatro millones y medio de dólares a cada equipo para que armen sus equipos, y además existen tres jugadores DP (jugador franquicia) que serían los futbolistas estrella donde el dueño invierte lo que él quiere. Entonces está el que quiere invertir en Zlatan Ibrahimovic, y el otro que no invierte y hace el equipo con cuatro millones y medio de dólares. Por algún lado está bueno y por el otro no. Pero hace que el campeonato sea más parejo, más equilibrado y aleja esa locura de los millones y millones. Después se vive un fútbol que va progresando en todos estos aspectos que te voy contando.

-Además de la fascinación por los datos y las estadísticas de la cultura norteamericana…

-El videoanálisis ya lo tienen desde hace tiempo. Y las estadísticas, que las tienen incorporadas porque tienen una cultura de estadística pura. El fútbol en Estados Unidos está creciendo: muchos equipos tienen centros deportivos impresionantes, impresionantes de verdad. Antiguamente se contrataban jugadores ya casi para el retiro y hoy es al revés: se contratan jóvenes. La MLS está pegando un giro como para ser una liga que va a competir a la altura de las ligas europeas.

Marcelo Gantman

Director de Contenidos de Analítica Sports.

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