El arribo de Rubén Villavicencio al mundo del fútbol no fue planificado. Abogado, trabajaba en una empresa que adquirió al club Atlético Venezuela en el año 2011. Villavicencio, nacido en la ciudad venezolana de Mérida, fanático del fútbol desde pequeño, participó activamente en el proceso de compra. Y se involucró cada vez en más cosas: en la contratación de jugadores, en la elección del técnico. Por el compromiso que mostró, por el interés en el deporte, el CEO de su compañía lo nombró presidente del club. Y así, con el tiempo, se alejó de los estudios jurídicos y llegó a la presidencia ejecutiva de la Liga de Fútbol Profesional de Venezuela.

En diálogo con ANALÍTICA SPORTS, el dirigente detalla cómo está el escenario futbolístico en un país atravesado por una crisis que atrae la atención de todo el continente, y cómo sigue el crecimiento de un deporte cuya popularidad aumenta año a año entre bates y guantes de béisbol.

“La situación económica influye en el fútbol, en la asistencia a los estadios. Nosotros tratamos de abrir la ventana a través de la televisión para que el producto siga llegando a los hogares y no se pierda en el tiempo. Ahora estamos televisando dos partidos por fecha. Es por una decisión consensuada con los clubes y con los dueños de los derechos debido a que hay un sector de la población que está en contra de que se siga transmitiendo el fútbol en esta circunstancia del país. En Venezuela hay crisis, hay situaciones comprometidas. Pero al margen de eso, también hay actividades que no van a parar. Como siguen abiertos bancos, supermercados y escuelas, el fútbol se rige por un calendario internacional que no nos permite frenar”.

“La gente no entiende que esto no es un jueguito: esto es una industria que debe respetar calendarios, que tiene gente detrás. Y lamentándolo mucho, esto no significa que apoyemos a un sector político o a otro, sino a hacer lo que se tiene que hacer: hay contratos y debemos seguir adelante. Quizás es fácil señalar que no debe haber fútbol porque está sucediendo tal o cuál situación. Sin embargo, según nuestras estimaciones, detrás de la celebración de una fecha hay al menos 12.000 empleos directos entre Primera y Segunda división. El fútbol es un sector económico de Venezuela, aunque no se le haya dado la difusión como tal”.

“En Venezuela nos organizamos tarde y tenemos un letargo en relación al continente y al fútbol mundial. Tratamos de acortarlo y de montar un producto con estándares internacionales que pueda insertarse en el mercado como un producto aceptable. Lo que pasa es que hay contradicciones, problemas a la hora de la comercialización, porque la visión internacional que se tiene de Venezuela es de un país en crisis. Y la comercialización del fútbol de un país en crisis por ahí no resulta tan atractiva como otras ligas. Son situaciones que están sucediendo y debemos adaptarnos. Así como el Shakthar y la liga ucraniana sobrevivieron en medio de una guerra civil, nosotros estamos haciendo eso”.

 

“Cambiamos el formato del campeonato: antes teníamos dos torneos en el año, Clausura y Apertura, cuyo campeón salía por tabla acumulada. Ahora le incorporamos una liguilla donde los ocho primeros de la tabla clasifican a encuentros de eliminación directa. Como estamos en un país donde el deporte con más arraigo es el béisbol, este formato similar de competencia trajo un mayor enganche con el público en la televisión”.

“Si bien el béisbol es el deporte más popular en Venezuela, el fútbol es el más practicado. A través de trabajos de investigación llegamos a estadísticas que indican que 7 de cada 10 niños eligen al fútbol como el deporte que quieren practicar. La tendencia se da tanto en fútbol masculino como en femenino”.

“Hace tiempo que nos preocupa que las nuevas audiencias no miren partidos completos. En realidad, como dice Juan Román Riquelme, nos preocupa que los jugadores no vean fútbol. Yo creo que el fútbol es un show que puede ser bueno, que puede ser interesante, y que tiene tres tipos de finales: podés ganar, empatar o perder. Así siempre hay expectativa: cada partido es diferente, y eso nos permite tener enganche con la gente. Pero quizás las nuevas generaciones no tengan el arraigo o la efervescencia que había en otro tiempo.

“Nosotros lo notamos en la Liga por los rankings etarios que vemos tanto en los ingresos a la página web como a la aplicación. Sabemos que el comportamiento etario del segmento que más nos importa se está trasladando a la tercera posición. Los niños, que deberían ser los segundos más interesados en este producto, terminan siendo los terceros. Tenemos que trabajar y acercarnos a ellos en función de que el fútbol como juego no va a cambiar jamás. Lo que sí podemos hacer es incorporar elementos importantes al show”.

“En ese sentido, la MLS es la que mejor está trabajando para atraer a un público que está atomizado en cualquier cantidad de distracciones. El fútbol debe transformar el show que lo envuelve, cambiarlo y adaptarlo a las nuevas generaciones para que no nos pase lo mismo que a Blockbuster”.

 

Nicolás Rotnitzky

Redactor Analitica Sports

Twitter