Hernán Crespo ofreció toda una “masterclass” organizada por la Superliga Argentina de Fútbol para hablar de la importancia de los datos para un cuerpo técnico. Crespo, de 43 años, dirige al Club Atlético Banfield desde comienzos de 2019. Durante su exitosa carrera , entre 1994 y 2010, fue jugador de River Plate, Parma, Lazio, Inter, Chelsea, Milan y Genoa. Su manera de ver el fútbol desde su actual puesto de entrenador quedó expuesta en su presentación ante medios, estudiantes de periodismo y alumnos de escuelas de entrenadores. Estas fueron algunas de sus ideas.

.”Cuando a mi me contrataban de un club el mensaje era claro: “Te trajimos para que hagas lo que hacías en River y en otros equipos”. Es decir, ellos esperaban de mi 20 goles por temporada. Y yo tenía que ver como me les rebuscaba para hacerlos. Ahora con los datos un jugador tiene más claro que pretenden de él en un equipo y cómo conseguirlo”.

Hernán Crespo y el preparador físico Alejandro Kohan.

.”Vengo de un fútbol en el que siempre pesaba el ‘ojómetro’. ¿Qué es eso? Evaluar las cosas según la mirada de cada uno. Entonces a uno le parece una cosa y a otro le parece otra. Con la información de los partidos y los datos de entrenamiento, uno puede comprobar cómo se están haciendo las cosas. Y también el futbolista puede verlo”.

.”Los datos sirven para comprobar si lo que queremos hacer como equipo está saliendo o no”.

.”¿Qué es ser un buen futbolista? Resolver una situación de la mejor manera y lo más rápido posible”

.”No podemos abrumar a los jugadores con datos. El cuerpo técnico tampoco puede hacerlo. Tenemos que encontrar aquello que respalde nuestra idea y que se pueda demostrar”.

.”Los datos son útiles para que los dirigentes, que son quienes nos contratan y nos pagan, puedan comprobar si lo que estamos haciendo está saliendo bien o no”.

.”Con datos podemos decirle a un directivo: ‘Este jugador ya llega a su techo: vendelo’. O también podemos decirle: ‘A este esperalo un poco más porque va a valer más dentro de poco tiempo”.

 

 

.”El trabajo del entrenador es de 360 grados. No basamos las enseñanzas al jugador solamente en datos, pero ya no podemos prescindir de ellos cuando les transmitimos lo que queremos de ellos”.

“Cuando yo era chico jugaba a la pelota en la calle. Luego con una pelota de tenis contra la pared dentro de mi casa. A la noche, para no hacer ruido, hacía pelotas con medias. No me daba cuenta que así estaba mejorando mi técnica individual. Los futbolistas de hoy no usan su tiempo libre para eso, tienen otros estímulos. Hay que trabajar para mejorarlos. Y los datos ayudan”.

Redacción Analítica Sports

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