Detrás del no muy original nombre de Women-In-Rugby la de WR desarrolla un proyecto de ocho años (2017-2025) buscando consolidar el posicionamiento del rugby femenino en la industria y fomentando la inclusión de mujeres dentro de las juntas directivas.

Desde 2014 se viene dando un incremento en el número de jugadoras alrededor del mundo, creciendo en términos nominales al mismo nivel que los hombres y cuadriplicandolo en cuanto a porcentaje. Actualmente se estiman unas 2.7 millones de jugadores, lo que representa un incremento del 28% respecto a 2017 y de más del 140% en relación a 2014, esto deriva en que actualmente 1 de cada 4 rugbiers son mujeres.

En la misma línea, internacionalmente la competencia ha ganado continuidad, hubo el 51% más de test-matches entre selecciones en 2019 de los que se disputaron en el año anterior.

Inglaterra, habitual animador del Six Nations

Con este escenario alentador, y con la inclusión de un mayor número de mujeres dentro del board de la propia World Rugby, nuevos dilemas se abren para dirigentes y jugadoras: ¿Es mejor para el rugby femenino copiar el calendario masculino y hacer que las competencias como el Seis Naciones se jueguen en el mismo momento (a la manera de la World League de Hockey) o deben desarrollar uno propio?

La discusión aquí no solo tiene en cuenta cuestiones relativas mantener la paridad de genero en cuanto a las fechas, sino también en terminar de dilucidar la conveniencia en términos utilitarios (de calendario) de llevar el torneo internacional hacia el final de temporada, evitando pisar fechas del Tyrrells Premier 15s, que es la división de honor del rugby inglés femenino, cuyo fixture actual coincide con varios partidos del Six Nations en su fecha de realización clásica.

Katie Sadleir, Gerenta WRAl respecto, Katie Sadleir, Gerente General de Rugby Femenino de World Rugby, declaró a la revista World Rugby: “No debemos copiar el calendario del rugby masculino si entendemos que no es lo mejor para el rugby femenino, estuvimos trabajando con las 16 selecciones top buscando las mejores alternativas y tratando de que haya regularidad en la competencia, más allá del Seis Naciones anual y el Mundial que hacemos cada cuatro años”

Un tema clave que tendrá que resolver la World Rugby para tener una competencia competitiva, es el de las diferencias entre los equipos más poderosos y el resto, el escenario actual es complejo en este sentido ya que en muchos países faltan recursos económicos para sostener equipos profesionales de rugby de 15, por lo que las federaciones optan por priorizar el equipo de rugby seven con la ventaja de que pueden adicionar presupuesto de los comités olímpicos locales ya que se trata de una disciplina que formará parte de Tokyo 2020. Sadleir trata de paliar esas diferencias económicas promoviendo un mayor intercambio de información y metodologías entre los equipos: “El dinero puede marcar una diferencia, pero es el conocimiento el que hace diferencia mayor, tenemos que fomentar un desarrollo holístico en el que se pueda aprender de otros, tenemos que ser proactivos antes que reactivos”.

Las eliminatorias para Rugby World Cup 2021 de Nueva Zelanda, se disputan desde 2019 y contarán con una fase de repechaje inédita durante 2020 con equipos de distintas partes del mundo, al que por ejemplo aspirara la selección que gane el torneo regional sudamericano.

La World Rugby estima superar en Nueva Zelanda los números del mundial de Irlanda 2017 donde hubo más de 45.000 espectadores en los estadios y 2.6 millones de espectadores siguiendo la final en el Reino Unido lo que representa la mitad de los seguidores que tuvo el mismo partido durante el mundial masculino.

 

Campeonas en 2017, las All-Blacks serán locales en el Mundial de 2021

Mayor participación a nivel dirigencial

Con el objetivo de llegar al menos a un 33% de representación femenina en las juntas directivas de las federaciones, la World Rugby emitió un documento con el diagnostico de la situación actual y una serie de buenas prácticas a seguir para modificarla, el texto del documento es claro: “Entendemos que no todas las federaciones parten desde el mismo lugar, algunas ya cuentan con mujeres y otras no, también sabemos cada país puede tener normas y expectativas respecto a la mujer en roles de liderazgo, pero cualquiera sea el punto de partida un mayor nivel de participación femenina va a ser beneficioso para el juego”.

La World Rugby propone que sea un tema a tratar en las juntas directivas, que posteriormente se revisen y modifiquen los estatutos de ser necesario, que se realicen búsquedas y procesos de selección de candidatas femeninas, y que se las incorpore para que puedan participar de todos los temas que trata el board.

 

 

Redacción Analítica Sports

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