En la Superliga Argentina de Fútbol se juegan, en promedio, 51 minutos 30 segundos de tiempo neto, y 96 minutos y 6 segundos de tiempo total. Pero hubo un partido que quedó tan por debajo de esos registros que en total ofreció un espectáculo un 30% más corto. El domingo, Newell’s y Rosario Central disputaron el show más breve del campeonato. En el Coloso Marcelo Bielsa faltaron quince minutos de fútbol: se disputaron solamente 36 minutos y 30 segundos. Quince minutos menos de lo que indica el promedio de la Superliga.

 

 

Podríamos afirmarlo a priori: un clásico, en realidad, significa algo más que un espectáculo. Es el encuentro donde los fanáticos se juegan algo así como el sentido de pertenencia. En la ciudad argentina de Rosario, esos sentimientos se elevan exponencialmente. Y esa especie de locura que irradian los rosarinos, esa desesperación por vencer al rival, ese miedo a no perder, además de reflejarse en el resultado final, también se vislumbra en el tiempo de juego disputado en cada clásico.

En la Superliga, según datos de Superliga Innova, el promedio de tiempo neto disputado es de 53.8%. Pero en el Clásico Rosarino las cifras cambian. El domingo apenas se disputó el 38.9% del partido y el 61% del tiempo el balón estuvo quieto. Jugar partidos breves es cosa de Central, pero no de Newell’s. Los Leprosos protagonizan jornadas con un 54.2% de tiempo neto. En cambio, los Canallas, que participaron de dos de los cinco cotejos más reducidos de la temporada, acumula un promedio de 51.6%.

En el Coloso Marcelo Bielsa faltaron quince minutos de fútbol: disputaron solamente 36 minutos y 30 segundos. Fue un 30 por ciento más corto que el promedio de la Superliga

En la misma fecha 18 también se registró el segundo partido con menos tiempo neto de la temporada. Ocurrió en el Palacio Tomás Ducó, donde Huracán y Vélez empataron 1-1. Allí la pelota corrió durante 40 minutos y 42 segundos, cuatro minutos más que en el Coloso, pero alrededor de diez minutos menos que la media. El tercer caso sucedió en la primera fecha, en la igualdad sin goles entre el Globo y River con 41 minutos de tiempo efectivo, sobre un césped cuyo estado dejaba mucho que desear.

Del otro lado, el equipo que más juega es una grata sorpresa. No es casualidad: Defensa y Justicia propone un juego veloz, furioso y agresivo. Sus características son respaldadas por las estadísticas: los encuentros ante Colón y Belgrano se ubican como los de mayor tiempo neto disputado, y los dirigidos por Sebastián Becaccece son el que más tiempo efectivo promedia, con 58.1%.

De todos modos, los datos no significa dejar lugar a las suposiciones, a favor o en contra. Son los analistas y  especialistas en rendimiento quienes deben sacar conclusiones sobre los factores que hacen que en un clásico se juegue poco más de 30 minutos y que uno de los equipos sensación del fútbol argentino esté claramente muy por encima del promedio.

 

 

 

Redacción Analítica Sports

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