1) Los deportistas procuran no detener su preparación. Las herramientas tecnológicas son útiles para generar trabajos colectivos físicos ordenados por los integrantes de los cuerpos técnicos. Instagram, Zoom, Skype y Twitch son las plataformas más utilizadas.

2) Las celebridades deportivas aprovechan el aislamiento para generar desafíos, mostrar como no se detienen e incluso dar mensajes de concientización para sus seguidores. El deportista se vuelve un agente difusor de mensajes sanitarios que tienen buena recepción en la sociedad.

3) Nadie deja de producir contenidos para redes sociales. Las cuarentenas son los nuevos escenarios que usan clubes, deportistas y medios para mantener viva la comunicación. Los clubes se muestran particularmente creativos para intentar no bajar los niveles de engagement con sus audiencias.

 

 

4) Los archivos deportivos se vuelven activos valiosos. Los viejos partidos de fútbol son un contenido a bajo costo que los broadcasters y las plataformas ofrecen a gran escala para mantener atenta a la audiencia del deporte profesional. Un ejemplo: Optus, la OTT que tiene los derechos de la Premier League en Australia, ofrece ahora ediciones especiales de 24 minutos de partidos relevantes del fútbol inglés. Ese formato no estaba disponible antes de la pandemia. Muchas plataformas decidieron liberar más contenidos gratuitos o minimizar los muros de pago. NBA abrió sin cargo sus contenidos en NBA League Pass hasta el 22 de abril. NFL ya lo había hecho.

5) El streaming consolida su importancia. La revolución digital se comprueba en los múltiples modos de entretenimiento que las personas ahora pueden tener cuando no pueden salir de sus hogares. Con el desplome de las bolsas, muchas compañías tecnológicas sufrieron bajas considerables que antes no se registraban. Excepto Netflix, el paradigma del negocio tecnológico con el streaming como su principal commodity.

 

6) El tenis aparece como un deporte visiblemente alterado: extendió la cancelación de sus torneos hasta el 7 de junio. Eso incluye toda la temporada europea de canchas lentas. Roland Garros decidió por cuenta propia mudar su realización luego del US Open, a finales de septiembre. Los rankings ATP y WTA quedaron “freezados”, lo cual puede complicar las relaciones contractuales de los tenistas con sus patrocinadores.

7) Algunas ligas analizan interrumpir o acortar los contratos con jugadores. Sucede en equipos del fútbol europeo y en clubes de la Euroliga de básquet. Son consecuencias no deseadas de la cancelación, en algunos casos definitivas, de las temporadas profesionales.

8) Parece imposible hablar de otra cosa que no sea el coronavirus. Y el deporte no escapa a esa regla.

Redacción Analítica Sports

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