El caso Marcelo Bielsa abre muchos caminos a la vez para entender como los técnicos y los clubes gestionan la información del juego. Y cómo la prensa deportiva internacional absorbe esos conceptos, que al ser liberados por un personaje como el técnico argentino, en ocasiones puede ser apreciado como una revelación divina.

Marcelo Bielsa durante la conferencia de prensa de 70 minutos en Leeds

Bielsa, entrenador del Leeds, se tomó 70 minutos y uso 7 mil palabras para contar, como si se tratara de una operación a corazón abierto, cuanta información captura su staff de 20 colaboradores y cómo la utilizan para preparar los partidos según el rival que le toque en suerte. El formato de esta verdadera clase de táctica y estrategia fue una conferencia de prensa inesperada, para aclarar su postura sobre las acusaciones de espionaje al mandar un enviado secreto al entrenamiento del Derby County.

Toda la exposición fue inusual. Los directores técnicos no suelen tomarse mucho tiempo para explicar con lujo de detalles cómo juegan propios y extraños. La prensa tampoco suele tomarse mucha molestia en averiguar en profundidad esas cuestiones. Marcelo Bielsa transformó en un suceso extraordinario la habitual tarea de los técnicos de analizar el juego de los rivales y obtener “insights” que surgen de los datos.

Marcelo Bielsa transformó en un suceso extraordinario la habitual tarea de los técnicos de analizar el juego de los rivales y obtener “insights” que surgen de los datos. Las cosas como son: cualquier software competitivo del mercado permite obtener  información al alcance de los cuerpos técnicos que compitan en el Championships inglés

Marcelo Bielsa contó, por ejemplo, que Derby jugó 31 partidos. En el 49 por ciento de los partidos usó el sistema 4-3-3 con el “8” en la derecha. En 22%, 4-3-3 con el “8” en la izquierda. Lo mismo para el 4-2-1-3 con el “8” en derecha e izquierda. Las cosas como son: cualquier software competitivo del mercado permite obtener esa información al alcance de los cuerpos técnicos que compitan en el Championships inglés. En todo caso lo que puede hacer Bielsa con su grupo de trabajo es encontrar las soluciones más adecuadas para el próximo partido de acuerdo a los datos obtenidos.

Bielsa incluso hasta relativizó la importancia de esa información cuando sostuvo en la conferencia de prensa que acumula tantos datos puede llegar a ser inútil. Bielsa sabe que en ocasiones suele ser una víctima fatal de su sinceridad. La cita es textual: “Alrededor de 20 empleados crean un volumen de información, que no es absolutamente necesario. No define el paso que tendremos en la competencia. Entonces, ¿por qué hacemos eso? Porque nos sentimos culpables si no trabajamos lo suficiente y sentimos que se nos hace difícil. Sentimos que estamos más cerca de una victoria, incluso aún si no es cierto “.

 Lo espectacular de Bielsa estuvo en la teatralización de su sistema y no tanto en las estadísticas ofrecidas. Los datos que mostró son los que tienen todos

La carrera de Marcelo Bielsa demuestra que analizar rivales, espiarlos, obtener información que ayude a minimizar el margen de error fue el nutriente utilizado para desarrollar su exitosa campaña como entrenador. Exitosa por los resultados y por la capacidad de influenciar a entrenadores, formadores, jugadores y periodistas desde su estilo y su indudable conocimiento. Bielsa tiene un método. Y cualquier método es bueno si se adapta a lo que quiere un entrenador. Copiarlo puede ser un error. Muchas de las tareas que Bielsa dijo que le insumen hasta 4 horas por día, con otra tecnología, se hace en menos tiempo. Trabajar con planillas Excel y Power Points, en estos tiempos, puede ser más engorroso que hacerlo con otros sistemas para procesar datos. La tecnología “vintage” parece ser un rasgo del estilo de Bielsa. Hasta el hecho de mandar un enviado a espiar entrenamientos suena a un recurso previo a la aparición de los sistemas de captura y distribución de partidos en video analytics.

En este punto surge una pregunta, que es toda una duda sincera: ¿Para qué espiar entrenamientos si lo que importa es lo qué hacen los equipos en los partidos oficiales? Esa información es la que está disponible para todos y enriquecida por datos agregados. ¿Espiar un entrenamiento es útil?  Y si lo es, entonces hay una vuelta al origen de este conflicto: ¿es ético hacerlo aunque Bielsa lo vea como una práctica extendida en otras competiciones?

A Bielsa le funciona así. Como le funciona sacar conclusiones y darles herramientas a sus futbolistas de datos y números que mostró en Leeds y que en realidad están a disposición de cualquier entrenador que se suscriba a un proveedor de datos como STATS y OPTA o herramientas como Wyscout e InStats,  por solo nombrar las más populares del mercado.

Lo de Bielsa fue extraordinario porque corrió el velo de su método de trabajo. Lo espectacular estuvo en la teatralización (en el mejor sentido del término) de su sistema y no tanto en las estadísticas ofrecidas. Los datos que mostró son los que tienen todos. Lo insustituible es cómo analizarlos y qué conclusiones obtener para que sus jugadores salgan a la cancha con las mejores herramientas posibles. Después, sucederá lo de siempre: ganar, empatar o perder.

 

Marcelo Gantman

Director de Contenidos de Analítica Sports.

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