Roland Garros comienza este domingo con rasgos evidentes de su largo proceso de reformas. El estadio central Phillipe Chatrier tendrá en 2020 su techo corredizo luego de tres años de renovación de su estructura. Parte de esos cambios se notarán con nuevas butacas y comodidades para los 15 mil espectadores que pueden ingresar a ese espacio.

Pero lo más llamativo de esta edición será el primer uso oficial del Simonne-Mathieu court, un mini estadio para 5 mil personas construído sobre la estructura de un invernadero con especies botánicas de todos los continentes. La obra llama la atención por su originalidad y por el concepto de preservación hacia una construcción histórica que incluso se encuentra en un terreno adyacente al complejo y queda conectada a través de un pasillo.

La Simonne-Mathieu fue inaugurada en marzo pasado, su estructura es de materiales transparentes, está bajo el nivel del suelo y rodeada de jardines. Será el comentario obligado de las transmisiones  de los partidos y de los espectadores que asistan al torneo. Será la tercera cancha en importancia dentro de Roland Garros. Los cambios seguirán en 2020 con el techo retráctil del estadio principal que permitirá darle continuidad al juego cuando llueva y la programación de encuentros nocturnos. Este será el último año de la cancha circular número uno, con capacidad para 4 mil espectadores. Luego del torneo será derribada para la continuidad de reformas y construcción de nuevos escenarios de un Roland Garros que estima terminar este cambio de piel para 2021.

Redacción Analítica Sports

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